UNA NOCHE CONMIGO.
Posted by Fer Irigoyen on Friday, April 1, 2011 Under: FER IRIGOYEN
Alguna vez conocí a una persona que tenía tanto dinero que ya no sabía en qué gastarlo;
también conocí a alguien que había viajado por todo el mundo y se sentía estancado;
claro que también supe de alguien que era amada por tantos hombres, y aquel que era perseguido por tantas mujeres, y se miraban al espejo con esa sonrisa que portan los bellos y afortunados...
La riqueza, y el amor es algo que no nace para todos...?
Riqueza material, esa viene, esa va.
El amor... No es atracción y no es sexo... El amor; no voy a escribir su significado o definición porque simplemente me trabaría...
Yo conocí al rico y a aquellos que tenían cada noche un amante diferente, conocí a aquellos que siempre tienen las ropas relucientes, aquellos que siempre tienen a alguien a su lado; y terminé por conocerme a mí mismo...
No soy rico ni bello, no tengo a nadie persiguiéndome y ciertamente mis ropas no están relucientes...
Nunca he vivido de la apariencia y jamás lo haré...
Pero siempre he querido amar y ser amado...
Entonces me duele un poco, por no decir que envidio a aquellas personas que son deseadas y "amadas" por muchos; yo me he enamorado muchas veces pero nunca he recibido ni un poco de lo que dí, y entonces me pregunto si hay algo en mí que ahuyenta a los demás... Soy yo mi mayor problema...?... Soy yo la causa de mi soledad...?...
Siempre buscamos defectos en los cristales tallados, me decía mi abuelo... Siempre busco algo que duele, quizá para torturarme, ya que puede que sea un tanto masoquista...
No le tengo miedo a mi cama, tengo miedo al hueco que hay en ella.
No le tengo miedo a la soledad, tengo miedo que ella se aburra de mí...
No le tengo miedo a morir sin nunca haber sido amado de la forma que antes se amaba, de esa manera incondicional y apasionada, temo que mi realidad haya sido suprimida por una fantasía.
Me gustaría tener el dinero del rico, para viajar al fin del mundo y entonces reconocer que mi problema es la impaciencia... Mas me resulta más barato estar aquí sentado, viendo la vida pasar, viendo a las parejas ir y venir, tomados de la mano, y ver que mi necesidad y mi anhelo tienen tintes de ansiedad y desesperación.
Todos tenemos el derecho divino de ser amados, pero no por eso apuntaremos con una pistola en la cabeza de los demás, exijiendo amor... Ya no asaltaríamos bancos, robaríamos corazones.
Quiero entenderme y vivir conmigo. Quiero hacerme el amor y despertar a mi lado con una sonrisa llena de luz de sol.
Quiero no huir en cuclillas, quiero respetarme y serme fiel... Si no lo hago yo, quién lo haría?.. Quién, sin esperar algo a cambio...
Estoy lleno de dudas y de laberintos.
Siempre creí que me casaría antes de mis 25. y a mis 27 me siento un cuerpo inflado de canciones y recuerdos que van hacia el mismo destino que va la basura que arrojas en los contenedores de la calle.
Me he preguntado muchas veces si no soy lo suficientemente bueno, guapo o inteligente para alguien, veo horribles mis defectos e ignoro mis virtudes, cuando todo lo que debería de hacer es apreciar mis imperfecciones y pulir mis talentos.
Soy mi prisión y soy la llave que me libera. Quizá le tengo miedo a las alturas y por eso es que aún sigo con los pies enterrados sobre la tierra. He echado raíces y he llegado al olvido de aquellos quienes dijeron haberme amado...
Cómo es que podemos olvidar a aquellas personas con quienes compartimos algo tan íntimo como la misma intimidad...?
No es que viva la vida recordándoles y haciéndoles tributo, pero esas personas, buenas o malas, son capítulos imborrables en el libro de mi existencia, y para bien o para mal, ellos hicieron de mi corazón lo que es ahora:
Un niño estúpido que aún cree en Santa Claus.
No bebo y no fumo, jamás he probado drogas mas el amor o la ausencia de él hace de mí, una masa de agua sin gravedad.
Y entre tantos miedos, soy como la enfermedad y la cura... No te has sentido así?... Eres ese ungüento que sana el dolor que te lastima, dicho dolor tiene tu nombre y calza tus zapatos...
Soy un tonto para el amor, siempre pongo la otra mejilla, siempre pongo el pecho, el cuerpo, la mente, el alma y hasta el reloj... Aunque me duela reconocerlo, duele más alguien que no te ama que alguien que está contigo pero te engaña...
Soy un necio, y sé que a veces obtenemos lo que merecemos, sólo a veces...
Entonces llega a mí una nueva interrogante....
Es que a caso tanto sufrir por amor es parte de una penitencia que tengo que pagar? Pues qué hice en ésta vida para merecer lo que me ocurre? A caso maté a Cleopatra en otra vida?
O quizás me estoy equivocando de camino, y estoy buscando agua en ríos de asfalto...
Y viene la resaca, ahora mismo, tanto desamor causa la muerte, pero si me rindiera, yo no sería YO.
No pretenderé que el amor de mi vida vendrá a tocar a la puerta de mi casa para ofrecerme panecillos, nos miraremos a los ojos y se detendrá el tiempo y nuestros corazones palpitarán rápido... No, eso no pasará...
Tampoco cerraré mis ventanas a la luz del día ni dejaré de ver el lado bello de las personas y pensar: Él podría ser el ideal...
Porque la capacidad de creer depende de la pasión que poseamos, y a mí, pasión me sobra.
Tengo fé...
Del cielo a la tierra hay sólo un instante de distancia, y Dios me hizo como soy por una sóla razón...
Las cosas que se obtienen con facilidad jamás serán valoradas como aquellas por las que se sufre hasta obtenerlas.
La próxima vez que me enamore y que alguien se enamore de mí, sé que las probabilidades de que sea el amor idílico son inmensas, y en lugar de crear peleas o arrebatarnos el control remoto de la T.V., haremos el amor, una y otra vez, hasta que los cielos nos censuren.
En casa ya todos están pedidos, yo soy el que llega con el primo o la mascota a las fiestas, si es que decido aparecer.
Para algunos tal vez no tengo remedio; para otros, mis problemas son nada comparados con los de otras personas...
No busco un termómetro de sufrimiento. Sólo quiero amor... Es eso mucho pedir?
El rico nunca sabrá si los que están con él, lo están por su dinero...
La bella o el galán nunca sabrán si los que pasan la noche con ellos, realmente quieren algo serio o sólo los usaron como muñecos inflables o dildos.
El que viaja por el mundo nunca sabrá si su felicidad yace en el lugar en donde nació, o si sus momentos inolvidables están esperándole en casa.
Yo nunca sabré si el amor de mi vida fué alguien que ya murió o que aún no conozco.
Lo único que sé es que mientras haya sangre hirviente dentro de mi cuerpo, viviré para amar; no soy madre de la caridad, y confieso que si amo, espero amor de vuelta; mas el amor es el regalo más bello y puro que podemos dar a los demás.
Pues amor es lo que somos... No?... Si no es así, cómo es que cada año se conciben millones de personas...?
No creo que sea por ocio o porque la programación de HBO no funciona...
El amor mueve al mundo aunque nos hagan creer lo contrario.
Estoy dispuesto a vivir conmigo dichoso, e invitar a alguien más a unirse a mi fiesta íntima y personal.
Estoy dispuesto a extraviar en un taxi mis miedos, estoy decidido a dejar mis dudas a media carretera para que algún conductor ebrio las atropelle...
Me amaré hasta el final...
Si algo aprendí de la mala suerte es que una vez que se aferra a nosotros, la traeremos montada siempre...
O hasta que rompamos nuestras costumbres cómodas pero estériles.
también conocí a alguien que había viajado por todo el mundo y se sentía estancado;
claro que también supe de alguien que era amada por tantos hombres, y aquel que era perseguido por tantas mujeres, y se miraban al espejo con esa sonrisa que portan los bellos y afortunados...
La riqueza, y el amor es algo que no nace para todos...?
Riqueza material, esa viene, esa va.
El amor... No es atracción y no es sexo... El amor; no voy a escribir su significado o definición porque simplemente me trabaría...
Yo conocí al rico y a aquellos que tenían cada noche un amante diferente, conocí a aquellos que siempre tienen las ropas relucientes, aquellos que siempre tienen a alguien a su lado; y terminé por conocerme a mí mismo...
No soy rico ni bello, no tengo a nadie persiguiéndome y ciertamente mis ropas no están relucientes...
Nunca he vivido de la apariencia y jamás lo haré...
Pero siempre he querido amar y ser amado...
Entonces me duele un poco, por no decir que envidio a aquellas personas que son deseadas y "amadas" por muchos; yo me he enamorado muchas veces pero nunca he recibido ni un poco de lo que dí, y entonces me pregunto si hay algo en mí que ahuyenta a los demás... Soy yo mi mayor problema...?... Soy yo la causa de mi soledad...?...
Siempre buscamos defectos en los cristales tallados, me decía mi abuelo... Siempre busco algo que duele, quizá para torturarme, ya que puede que sea un tanto masoquista...
No le tengo miedo a mi cama, tengo miedo al hueco que hay en ella.
No le tengo miedo a la soledad, tengo miedo que ella se aburra de mí...
No le tengo miedo a morir sin nunca haber sido amado de la forma que antes se amaba, de esa manera incondicional y apasionada, temo que mi realidad haya sido suprimida por una fantasía.
Me gustaría tener el dinero del rico, para viajar al fin del mundo y entonces reconocer que mi problema es la impaciencia... Mas me resulta más barato estar aquí sentado, viendo la vida pasar, viendo a las parejas ir y venir, tomados de la mano, y ver que mi necesidad y mi anhelo tienen tintes de ansiedad y desesperación.
Todos tenemos el derecho divino de ser amados, pero no por eso apuntaremos con una pistola en la cabeza de los demás, exijiendo amor... Ya no asaltaríamos bancos, robaríamos corazones.
Quiero entenderme y vivir conmigo. Quiero hacerme el amor y despertar a mi lado con una sonrisa llena de luz de sol.
Quiero no huir en cuclillas, quiero respetarme y serme fiel... Si no lo hago yo, quién lo haría?.. Quién, sin esperar algo a cambio...
Estoy lleno de dudas y de laberintos.
Siempre creí que me casaría antes de mis 25. y a mis 27 me siento un cuerpo inflado de canciones y recuerdos que van hacia el mismo destino que va la basura que arrojas en los contenedores de la calle.
Me he preguntado muchas veces si no soy lo suficientemente bueno, guapo o inteligente para alguien, veo horribles mis defectos e ignoro mis virtudes, cuando todo lo que debería de hacer es apreciar mis imperfecciones y pulir mis talentos.
Soy mi prisión y soy la llave que me libera. Quizá le tengo miedo a las alturas y por eso es que aún sigo con los pies enterrados sobre la tierra. He echado raíces y he llegado al olvido de aquellos quienes dijeron haberme amado...
Cómo es que podemos olvidar a aquellas personas con quienes compartimos algo tan íntimo como la misma intimidad...?
No es que viva la vida recordándoles y haciéndoles tributo, pero esas personas, buenas o malas, son capítulos imborrables en el libro de mi existencia, y para bien o para mal, ellos hicieron de mi corazón lo que es ahora:
Un niño estúpido que aún cree en Santa Claus.
No bebo y no fumo, jamás he probado drogas mas el amor o la ausencia de él hace de mí, una masa de agua sin gravedad.
Y entre tantos miedos, soy como la enfermedad y la cura... No te has sentido así?... Eres ese ungüento que sana el dolor que te lastima, dicho dolor tiene tu nombre y calza tus zapatos...
Soy un tonto para el amor, siempre pongo la otra mejilla, siempre pongo el pecho, el cuerpo, la mente, el alma y hasta el reloj... Aunque me duela reconocerlo, duele más alguien que no te ama que alguien que está contigo pero te engaña...
Soy un necio, y sé que a veces obtenemos lo que merecemos, sólo a veces...
Entonces llega a mí una nueva interrogante....
Es que a caso tanto sufrir por amor es parte de una penitencia que tengo que pagar? Pues qué hice en ésta vida para merecer lo que me ocurre? A caso maté a Cleopatra en otra vida?
O quizás me estoy equivocando de camino, y estoy buscando agua en ríos de asfalto...
Y viene la resaca, ahora mismo, tanto desamor causa la muerte, pero si me rindiera, yo no sería YO.
No pretenderé que el amor de mi vida vendrá a tocar a la puerta de mi casa para ofrecerme panecillos, nos miraremos a los ojos y se detendrá el tiempo y nuestros corazones palpitarán rápido... No, eso no pasará...
Tampoco cerraré mis ventanas a la luz del día ni dejaré de ver el lado bello de las personas y pensar: Él podría ser el ideal...
Porque la capacidad de creer depende de la pasión que poseamos, y a mí, pasión me sobra.
Tengo fé...
Del cielo a la tierra hay sólo un instante de distancia, y Dios me hizo como soy por una sóla razón...
Las cosas que se obtienen con facilidad jamás serán valoradas como aquellas por las que se sufre hasta obtenerlas.
La próxima vez que me enamore y que alguien se enamore de mí, sé que las probabilidades de que sea el amor idílico son inmensas, y en lugar de crear peleas o arrebatarnos el control remoto de la T.V., haremos el amor, una y otra vez, hasta que los cielos nos censuren.
En casa ya todos están pedidos, yo soy el que llega con el primo o la mascota a las fiestas, si es que decido aparecer.
Para algunos tal vez no tengo remedio; para otros, mis problemas son nada comparados con los de otras personas...
No busco un termómetro de sufrimiento. Sólo quiero amor... Es eso mucho pedir?
El rico nunca sabrá si los que están con él, lo están por su dinero...
La bella o el galán nunca sabrán si los que pasan la noche con ellos, realmente quieren algo serio o sólo los usaron como muñecos inflables o dildos.
El que viaja por el mundo nunca sabrá si su felicidad yace en el lugar en donde nació, o si sus momentos inolvidables están esperándole en casa.
Yo nunca sabré si el amor de mi vida fué alguien que ya murió o que aún no conozco.
Lo único que sé es que mientras haya sangre hirviente dentro de mi cuerpo, viviré para amar; no soy madre de la caridad, y confieso que si amo, espero amor de vuelta; mas el amor es el regalo más bello y puro que podemos dar a los demás.
Pues amor es lo que somos... No?... Si no es así, cómo es que cada año se conciben millones de personas...?
No creo que sea por ocio o porque la programación de HBO no funciona...
El amor mueve al mundo aunque nos hagan creer lo contrario.
Estoy dispuesto a vivir conmigo dichoso, e invitar a alguien más a unirse a mi fiesta íntima y personal.
Estoy dispuesto a extraviar en un taxi mis miedos, estoy decidido a dejar mis dudas a media carretera para que algún conductor ebrio las atropelle...
Me amaré hasta el final...
Si algo aprendí de la mala suerte es que una vez que se aferra a nosotros, la traeremos montada siempre...
O hasta que rompamos nuestras costumbres cómodas pero estériles.
In : FER IRIGOYEN
Tags: fer irigoyen una noche conmigo confesiones amor
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