PASTO HUMEDO PARA UN CABALLO ALADO


Que pensarías si te digo que mi alma huele a pasto húmedo?
Que tú eres el agua que mojó las viejas llagas de mi entraña
Y que con tu voz sanaste las alas rotas de ese caballo arrancado
De la tarde, arrancado del sol; arrancado de tu mirada.

Pero el silencio de tus ojos
Y la soledad de las hojas en las calles
Es cuando pienso que es pronto quizás darle al fuego esperanza
De albas cuando la noche no se aleja

Que dirías si te soplo al oído mi espíritu que yace...
Continue reading ...