Me dolieron los golpes de indiferencia y rechazo de aquellos corazones ciegos, me dolió el desprecio de mi padre, sus miradas reprobando mi existencia, un segundo dividido en dos; una sonrisa y un insulto. Me dolió el silencio clavado en las paredes, las ausencias que envejecen, ausencias de algo que no recuerdo. Me dolió nunca ver un espejo amable, la rota amabilidad del tiempo, y de tiempo en tiempo nunca haber encajado. Porque me deformé en el camino o tal véz comprendí que mi form...
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