XXX LAGER (TRES EQUIS)

– ¿Ves? No pasó nada. Te toqué y no me quemaste…–


–Cariño, esto es sólo el comienzo…– Le dije a Noel, húmeda, agitada, conmociona, después de haber sufrido un terremoto por dentro de mi vientre. Sus manos seguían ávidas de mis senos; las yemas de sus dedos dibujaban círculos en mis pezones, volviendo a endurecerlos y a ponerlos colorados a causa de pellizcos súbitos y letales para mi cansancio. Lo invité a levantarse y a que me siguiera a la ...


Continue reading ...