LA CÁRCEL DE UN BESO.

 

Nunca le he tenido miedo a la oscuridad, nunca he sido claustrofóbica pero si he temido toda la vida encerrarme en una habitación con alguien que no me sepa amar, no hay más oscuridad que un corazón incapaz de sentir amor y no hay más cárcel para mí que la boca de quien amamos besar porque su beso aprisiona tus instintos, cautiva tus latidos, impulsa la rabia y la dicha diluidas como morfina en las venas; un beso es un infinito y pequeño sótano donde alojas...


Continue reading ...