
Voy a confesar que esta vez me voy a comer mis palabras para con Sarah Burton, quien es la nueva directora creativa de la firma Alexander McQueen.
Sarah decepcionó terriblemente cuando presentó en Milano en el mes de Junio en la semana de la moda para hombres su colección, la cual fué horrenda, mal hecha y deforme.
Pero a diferencia de su primer tropiezo, Burton nos presenta en ésta ocasión la colección 2011 para mujer titulada "Cruise" inspirada en las muñecas de Hans Bellmer, así como en los samurai, la cual encuentro hermosa, con formas innovadoras y a su vez, respetando el estilo, gusto y esencia de McQueen.
Burton nos comparte este primer look a los atuendos, y los amé sin ninguna duda de que esta colección da un respiro a la firma y renueva la lucecilla de esperanza que nos hará creer quela firma realmente sobrevivirá y que las colecciones venideras serán legados de McQueen para la posteridad.
Así como odié la primera colección presentada por Burton para hombres, de la misma manera y con la misma pasión amo lo que ahora hizo para mujeres.
Con la bendición del presidente,
Jonathan
Akeroyd, quien afirmó aquel día que
Sarah "comprende perfectamente su visión, lo que permitirá
a la compañía seguir fiel a su escala e valores", la primera colección
de mujer, Cruise 2011, acaba de ver la luz.
Se trata de una colección inspirada en las muñecas de
fotógrafo polaco Hans Bellmer,
así como en los guerreros samurai, "en yuxtaposición de lo pálido y lo
delicado con lo más fuerte y llamativo", explica la diseñadora. "Se
trata de un torso hiper estructurado que da paso a una silueta mucho mas
fluida o a caderas más bajas que terminan en faldas o pantalones
finlandeses".
Sin duda alguna, Sarah ha
tratado de mantener gran parte de la esencia original de Mcqueen, sobre todo en el espectacular
vestido de escote corazón en tonos rojos y estampado de reptil. Puede
que todo esto sea 'muy McQueen', pero a la colección de Sarah le falta ese incesante e
implacable ingenio tan característico de este 'enfant terrible' de la
moda.
Siempre ha existido algo peligroso y original en el trabajo de
este gran artista y diseñador, algo que nunca antes se había visto. En
el caso de la primera colección de Sarah, tal vez por el gran reto, la
cautela y el miedo con el que presenta su primera colección en
solitario, hemos echado de menos esa esencia.