
Amo a Lady GaGa como amo su música, la comida, ser yo mismo y el arte. Pero, después de haber aterrizado en NuevaYork desde hace aproximadamente dos semanas, LadyGaGa ha tenido una actitud errática y grosera con los medios y el público en general.
Quizá no ha cometido ningún desplante con sus "little monsters" pero no es digno de aparecerse en ropa interior, con lentes horribles y un peinado de la tía que todos odiamos a un partido de baseball de los Mets, luego besar a una mujer (mera publicidad) y despues hacer señas con el dedo medio. Aquí en México esa seña quedó nombrada para la posteridad como la "Britney Señal".
Lady GaGa ha cometido el error de aparecer en fiestas, ebria y perdiendo el glamour acompañada de su "amigo" el cubano y chismoso profesional Mario Perez, o como todos lo conocen "Perez Hilton".
Apareció en el evento de graduación de su hermana robándose la atención ésta vez con un outfit que en lo personal amé, ni que decir de los zapatos; amor total.
Sin embargo, no me gusta esta espero corta faceta de GaGa, ni aún así esta haciendo algo que por ejemplo Britney no haya hecho ya. Ni aunque se rapara la cabeza... Lady GaGa necesita quizá tomarse un mes en alguna playa solitaria y pensar muy bien sus movimientos, pues aunque la seguimos amando, el respeto y admiración que le tengo es real y por eso no me gusta esos desfiguros que está haciendo.
Se trata de innovar, no de retroceder.
Si quiere seguir por el camino del escándalo y la pérdida del GLAM, pues que se mutile un brazo en plena gran manzana y que cante Alejandro.
Yo no soy doble moralista ni un santo, y me gusta de hecho su actitud retadora contra todos aquellos conservadores de frente y pervertidos de espalda.
Mas hay maneras más artísticas de revolucionar y reinventar sin autodestruirse, sin comprometer el buen gusto y el arte libre que tanto queremos promover.