No voy a decir que soy felíz porque mentiría de la misma forma si dijese que soy infelíz.
Nos enseñaron a esperar la felicidad al final de la historia, nos hicieron pensar que la felicidad es un imposible; pero la felicidad está ahí, enfrente de nosotros, sólo tenemos que dejar de ser egoístas porque dicho egoísmo nos hace ciegos.
La sonrisa de mi madre es mi felicidad, para cada uno de nosotros el concepto de la palabra FELICIDAD es distinto, pero si todos tenemos un corazón y las ganas de ser felices comencémos a labrar sonrisas y la felicidad surgirá de los pequeños detalles.

Por cierto, tú eres felíz?




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