Anoche vino a la casa

y me trató como a un extraño

de hecho no miró a mis ojos

no estrechó mi mano,

anoche vino y oí su voz otra vez

es curioso como la memoria te lleva a lugares que habías

olvidado que existían,

su cuerpo intacto, el tiempo no le hace daño

sus movimientos y gestos son los mismos

él es el mismo

yo ya no soy igual

sin embargo recuerdo

y duele un poco, un tanto el ego

trago púas pues no me mira

habla con todos, menos conmigo

tal vez me odia

peor aún tal vez no me recuerda

cómo entonces el cuerpo no tiene memoria?

la mente pareciera no estar unida a la carne mucho menos el corazón.


Traté de llamar su atención,

incluso dije mi nombre,

nada le inmuta, soy imperceptible para sus sentidos,

despues de casi una hora de su visita ya se disponía a marcharse

entonces salí y me apoyé en la cajuela de su auto,

era ya noche

la calle estaba sola, silenciosa, ni un alma a la redonda

y salió de la casa, abrió el portón y sacó de su bolsillo las llaves

iba a subir al auto, cuando se detuvo

mi corazón se acelero intensamente

mordí mi labio inferior y pensé que, quizá al fin iba a dirigirme la palabra

pero sacó del bolsillo de su caso un cigarrillo,

(algo que en el pasado le rogaba que dejáse)

y lo encendió, dió dos o tres fumadas, el se apoyó en la puerta de su auto

yo no hablaba, él no hablaba,

era desesperante

yo ya no lo amo

no voy a mentir pero, soy débil con aquellas cosas que alguna vez adoré

al menos les riindo el tributo y les doy el respeto que merecen,

ojalá él entendiera eso, dió dos fumadas más al cigarro y lo tiró hacia mis pies

eso fué un insulto, fué una señal,

le pregunté: Cómo has estado?

...

Subió a su auto, lo encendió y se marchó...

Ya no me reconoce

Ya no me recuerda?

Me trató como a alguien con quien nunca hizo el amor (infinidad de veces)

tal vez ese fué mi error, confundir la cáscara con el interior.







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