EL MAR ADENTRO…

Se de cierto que soy un ser mortal en busca de su espíritu…

Se que me perdí en un punto del océano y no puedo regresar a mi cuerpo;

Esta prisión es perfecta para almas aladas…

Como la tuya, como el vapor de tus ojos que rasgaba los cielos cada vez que querías volar;

Siempre pensé que este universo era demasiado pequeño para tus manos;

Recuerdo que respirabas el mundo de manera tan hambrienta; por eso te regale ese pedazo de sol, por

eso tatué por dentro tu voz dándome aliento para volar;

Que vida aquella cuando solía no vivir, que distancias tan interminables que domaste;

Como pendiendo de la noche caías para humedecer las llagas que se marchitaban de melancolía…

Estabas tan llagado de vida, que de cierto modo, de manera indescifrable, corte mis venas para dejar

entrar tu mirada, para poder galopar como aquel niño que perdí y nunca recuperé...

Se de cierto que es difícil saber quien eres cuando no sabes que eres;

Escarbar en las olas buscando tus palabras;

Esperando cada atardecer para desdibujar mi dolor;

Solía ver desleírse las huellas de tus manos a través del silencio;

Pensaba que zurcirme el tiempo a la boca detendría tus alas si gritaba por tu ausencia;

Mas siempre quisiste gobernar el infinito, nunca visualicé que tenías el rostro de el…

Ahora me perdí y me encontré en el intento de escapar para siempre de mis latidos;

Ahora se de cierto que me ajare en algún momento y seré una canción mas para las olas que rozan mis pies…

La manera como rozaba el resplandor de tus alas cuando exhalaste tu eternidad...

Cuando tus pies ya no tocaron el suelo y llegaste a un nuevo sol,

Entonces me arrodille para soplarme y soplarme intentando alcanzarte;

Quise atrapar la tarde en mi puño;

Quise tantas cosas pero yo soy sólo carne y la vida es sólo un… una flama de sendas desconocidas…

Me dejaste tantas llagas, llagas palpitando de vida, como una bandada de llamas quemando dentro mis poros...

Alguien como yo solo puede vivir y esperar que le crezcan las alas…

Pero me dejaste parte de las tuyas;

Como aquella alondra que se anido en la luz, aquel cuervo que picoteaba la noche;

Como esta sensación de sentir que te vas y no te puedo tocar;

Pero todo ser con alas tiene que volar, volar para siempre…

Se de cierto que volaras, que respiraras y que el aire se tornara en tus instintos;

Por eso me perdí en el mar y me encontré bajo mis pisadas;

Mar adentro la vida es tan azul como la soñaste; tan idéntica como la viviste;

A manos llenas como me enseñaste; del mar surgiste; al mar te entregaste.

El mar me heredaste…




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