CONFESIONES DE UNA EXHIBICIONISTA DESEMPLEADA: LA CAJA.
Hace unos días mi mama me mando unas cajas…. reclamándome que como ya no vivía con ella, debía de ser mas responsable y todas esas cosas. Claro que soy responsable!! (tomo todos mis anticonceptivos, el día que me los manda el doctor…..por cierto, ese doctor, la ultima ves que fui y me pidió abriera las piernas al sentarme; con esa voz tan hermosa hizo que me….. lo siento divague, ese no es el punto de las cajas)
Bueno, regresando al tema, las cajas llegaron el Domingo en la mañana, que no se supone que DHL o esas empresas de paquetería no trabajan esos días? Eran como las 11 de la mañana, y yo estaba estrenando la nueva tina que compre, claro, con el dinero que sobro de la venta de mi galería.
Escuche el sonido del timbre, yo estaba casi dormida en medio de burbujas con olor a jazmín, y un tratamiento en todo el cuerpo. Salí de la tina, toda mojada y llena de burbujas, me mal amarre una bata roja, corrí por las escaleras y llegue sin aliento a la puerta.
Un hombre de unos 30 años estaba en la entrada, con una barba tipo dirty look, ojos obscuros, y su uniforme de jeans y camisa amarilla le tapaba un cuerpo, visiblemente perfecto.
El: Señorita Fa…..
Fanya: Fanya, a tu servicio. (trate de decir eso con un toque de picardía)
Note que sus ojos no veían a mi cara, si no a mi pecho, así que baje la mirada sutilmente, y me di cuenta que uno de mis pezones saludaba no muy sutilmente. Sentí un poco de pena, debo admitirlo, pero después me exitó la idea de que alguien mas, tan quien sea, me viera.
El: Firme aquí, por favor.
Tome la pluma seductoramente sin dejar de ver sus ojos, e hice un rayón muy elaborado para verme interesante (si, como no)
Pensé seriamente en tener un acoston ligero con ese hombre de cara sexy, pero no, eran mas mis ganas de saber que venía en las cajas, que cualquier cosa.
Tome las cajas, me despedí y antes de que el pudiera hacer algo, cerré la puerta…..ya saben, es mejor dejar un poco de misterio y deseo.
Regrese al baño, puse la caja junto a la tina, me quite la toalla y regrese a mi perfecto baño de burbujas.
Algo dentro de esa caja no me dejaba disfrutar el agua caliente; así que me puse de costado y empecé a sacar todas las cosas que había dentro de ella. Libros. Diplomas del spelling bee de 4 de primaria. Una foto con quien decía ser mi mejor amiga (al final fue la persona mas bitch del planeta). Y un álbum de fotos.
Fue lo que mas me intereso; lo hojeé, estaba lleno de fotos familiares….. una de ellas llamo mi atención.
Mario.
Ojos grises. Piel bronceada. De 1.80, en ese entonces. Pelo obscuro. Nariz recta. Cuerpo bien marcado. Y esas manos que, por vez primera, me hicieron delirar.
El fue el culpable de que fuera adicta al sexo……
Yo tenia 13, el 21. Yo era la persona mas virginal que pudiera alguien ver. Con 2 trenzas a los lados y nada de maquillaje. Eso si, gracias a Dios tenia muchísimas boobs y muy buena nalga. Todas las niñas que conocía me envidiaban por eso.
Era una cena muy importante, en casa de mis tíos. Mi mama, me compro un vestido negro para esa noche.
Llegamos a la casa como a las 8, yo, lo admito, me veía espectacular. Ese vestido resaltaba súper bien todas mis curvas.
Mis papas se quedaron con los adultos, mi hermana me dijo que no la molestara, obvio, seguro se iba a embarrar con alguno de sus novios sin que nadie la viera, no quería que supieran que esa famita de niña buena se le acabara.
Todas las niñas de mi edad estaban en la sala, pero la verdad, para mi eran unas inmaduras y me daba muchísima hueva andar hablando de la nueva canción de Chayanne o de que si el wey mas guapo de la escuela le agarraba la mano a cualquier pendejita.
Alcé la cara y vi un puerta cerrada, llamo mi atención así que subí las escaleras.
Abrí la puerta del cuarto, no había nada en especial, una cama, una ventana abierta, y podía ver ella un árbol enorme lleno de luces en forma de estrella, hermoso en verdad.
Me acosté en la cama y cerré los ojos un rato, que serán 20 minutos?
La puerta se cerro, abrí los ojos de golpe y voltee hacia ella, no había nadie ahí, me volví a acostar un poco asustada.
Cerré los ojos, y sentí unas manos subiendo por mis piernas, solté un grito de sorpresa, pero se ahogo en el silencio cuando vi sus ojos grises viéndome. Mario.
-Hoy te ves hermosa- Sus manos viajaban por mis piernas, sentí un cosquilleo debajo de la tanga que llevaba. No quise hablar, mi corazón latía mas que nunca, y sus labios estaban demasiado cerca de mi, no podía arruinar eso.
Su sonrisa me pregunto si me podía besar, yo le respondí, besándolo, claro.
Se acostó sobre mi, sus besos no eran duros, eran mas bien tiernos, con miedo a lastimarme, jamás había probado a un hombre así, tan viril, tan hermoso, tan…..excitado.
-Puedo?- me pregunto metiendo su mano por debajo del vestido. Asentí con la cabeza.
Cerré los ojos, y sentí como sus manos viajaban, subiendo por mis piernas, hasta que llegaron a mi parte mas escondida.
Me quito la tanga de encaje que llevaba, y sus manos regresaron.
Sus dedos cada ves que entraban, me lastimaban, era un dolor agudo; yo solo soltaba pequeños grititos y tocaba su mano para que parara.
-Duele?- pregunto con su exquisita voz
-Si, un poco- conteste apenada
-No te preocupes, solo será el principio; lo are muy lento- dijo
Pude sentir sus dedos entrando y moviéndose, el dolor cada ves era un poco mas fuerte……..hasta que paro.
Lo vi sonreír viéndose la mano, tenia gotas rojas.
-Que?! Que pasa!?- pregunte asustadísima.
-Nada, bonita- y me beso la frente- lo que pasa es que ya dejaste de ser una niña-
Se dio la vuelta, tomo un papel para limpiarse y limpiarme.
Mi respiración iba demasiado rápido, mis pezones, por debajo del vestido, se veían demasiado duros.
Decidí dejar la pena aun lado.
-Esto estorba- sonreí. Me quite el vestido los mas sexy que pude, tratando de imitar alguna película porno que vi.
Empezó a quitarse emocionado la camisa, y bajarse los pantalones, hasta quedarse solo en boxers.
Pude ver lo excitado que estaba con solo ver su pantalón. Su cuerpo bien marcado hacia que me mojara aun mas.
Me jalo hacia el, y ahora en ves de subir sus manos, bajo su cabeza, besando mi ombligo, hasta que su lengua llego hasta mi entre pierna, y empezó a lamer.
Lo hacia tan perfecto, que ni el mismo cielo podía compararse con esto.
Me hizo llegar, sentí como me mojaba cada ves mas, hasta que subió hincándose.
Pude ver mientras se bajaba los boxers que tan excitado estaba.
Puso sus manos sobre mi abdomen, las fue subiendo hasta llegar a mis boobs; las toco un rato y después bajo, hasta mis rodillas abriéndolas lentamente.
-Estas lista?-
-Si, Mario- decir su nombre me éxito
-Cierra los ojos-
Sonreí.
Cerré
los
ojos….
y lo sentí.
Lento, muy lento, apenas entraba con su punta, podía sentir lo mojado que estaba.
Me hizo suya, fue mi primera vez, y la mejor que alguien pudiera pedir.
Me hizo el amor… por mi experiencia, eso fue amor, no fue sexo, fue lo mejor del mundo.
No estoy segura que tan cercano o lejano era Mario, pero lo que si sabia, es que era hermoso. Y que era mi primo.

Escrito por Andrea Dogar
para Fer irigoyen - Confesiones de una exhibicionista desempleada
(c)2010
In : FANYA
Tags: "fanya" "confesiones de una exhibicionista desempleada" "sex" "fer irigoyen"
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