CONFESIONES DE UNA EXHIBICIONISTA DESEMPLEADA: DOS CARAS PT.2
Posted by Fer Irigoyen on Wednesday, May 26, 2010 Under: FANYA
Todo lo que tenía que hacer era respirar, pero no podía; me estaba quemando el pecho, me estaba doliendo el corazón; era la primera vez que había decidido enamorarme con la intención de que fuera para siempre.
No podía quitarme del alma las palabras de Mateo, su mirada mezclada entre burla y lascivia no de la buena, no podía olvidar haberlo visto desnudo con esa otra mujer, sabiendo que acababan de tener sexo, y que me usó solo para enriquecer su estúpida colección de arte.
No puedo creer lo que me pasó.
Llegué destrozada al departamento, me fuí en taxi y rompí en llanto camino a mi casa, el chofer se asustó y hasta se detuvo para ver si me encontraba bien, pero le dije que me acababan de romper el corazón y aunque trató de darme palabras de aliento, en ese momento nada ni nadie podían impedir lo mal, lo asquerosamente mal que me sentía.
Yo nunca he usado a nadie de esa manera, siempre me entrego, siempre doy mi ser a cambio. Parece un error crónico, pero es mi forma de ser, yo no puedo condicionar nada en la mente de los demás, pero si puedo yo ser libre y entregarme mas nunca imaginé lo que Mateo me haría.
En prácticamente un mes me enamoré como una estúpida de él, yo quería vivir a su lado y ser la madre de sus hijos, quería que mi hija fuera pintora o que mi hijo tuviese su galanura, su talento para vivir.
Me imaginé tantas cosas que se despedazaron justo cuando Mateo mostró su verdadero ser, lo que verdaderamente sentía hacia mí: Nada.
Comí muchas donas glaseadas, y muchos kilos de helado de chocolate, escuché la música más deprimente que tenía en mi Ipod, y lloré por mucho tiempo; llegó un momento en el que las lágrimas físicas fueron suplidas por un pesar enorme que no me dejaba vivir. Tenía mi líbido por los suelos, definitivamente no era la misma, le dí todo el poder a Mateo para dirigir mi vida y medirla a base de sus besos y palabras; al haberme utilizado y engañado, pensé que no valía nada, y me pregunté a mí misma si a caso no valgo la pena para que alguien se enamore de mí?
Han pasado 8 meses pero no es el tiempo lo que abruma, sino la cantidad de cosas que ocurrieron en ese lapso de tiempo.
Necesitaba escapar de la ciudad, me estaba asfixiando, el sólo hecho de salir y pensar que quizá me lo encontraría en algún lugar me mataba y me hería, entonces supe que tenia que huir, sin embargo no tenía dinero para hacerlo, pensé en conseguir un empleo pero no tenía el humor o las ganas para trabajar, además necesitaba salir del país, no amarrarme a él.
Para solucionar el problema fuí a visitar a mi patrocinador (ya sabrás quien es) y le expliqué lo que me había ocurrido y aunque se molestó y quería prácticamente desaparecerlo, le pedí que lo ignoráse y que sólo me apoyara para poder salir de México una corta temporada.
Me dió lo que equivale a millón y medio de pesos, y de agradecimiento le hice el amor como nunca se lo había hecho, ya que siempre me portaba un poco antipática con él, siempre le daba mi cuerpo, pero ésta vez le dí un poco más. No hace falta aclarar que me sentí la más puta de todas, pero era por causas de fuerza mayor, un minuto más en el D.F. y habría muerto.
El destino no importaba, sólo quería volar lejos, así que alisté toda mi documentación y me fuí al aeropuerto; el único vuelo que en ese momento tenía lugares disponibles era uno hacia Marruecos, y estaba dudando, de repente volteé hacia atrás y ví a Estefanía que llevaba una maleta y también iba a viajar pero creo que a Estados Unidos, entonces acepté comprar el vuelo y me escondí para que no me viera. Espere a abordar el avión y ya estando adentro de él, comencé a llorar de nuevo; haberla visto refrescó mis heridas y llorar era algo que no podía evitar. Me tomé una cantidad de valium como para dormir a una vaca.
Desperté un poco antes de que aterrizáramos, y entonces se me despertaron muchas emociones buenas, de alegría y de que iba a conocer un lugar diferente, gente nueva, y que no iba a compartir el cielo con Mateo.
Me hospedé en un buen hotel pero lo que quería era conocer el lugar, ir a sus antros, bailar, quería sudar el dolor, desintoxicarme del sexo que Mateo dejó tatuado en todo mi cuerpo.
Salí a bailar a un lugar llamado Armok, no sé que significa pero el lugar era una jungla de hombres hermosos y de mujeres sensuales. La vida nocturna en Marruecos es como salir de cacería, pero nadie quiere ser la presa y todos quieren ser los cazadores; yo me acomodo en cualquier rol, pero esa noche quería comer carne fresca, embriagarme de cuerpos y bocas.
En esa noche hice el amor con tres hombres y una mujer, nos fuimos al departamento de uno de ellos, no sé como se llamaban, sólo se que disfruté con ellos como no lo había hecho desde Mateo; y me regalé toda, dejé que esos bellos hombres me hicieran lo que quisieran, mientras me comía insaciablemente a la mujer, que hermosa mujer árabe, que inolvidable momento.
Y así fueron todas las noches, tenía sexo con mas de uno, y recorría los lugares buscando por más, conocí a un hombre que era dueño de un par de camellos en los cuales daba paseo a los turistas, y lo hicimos en el desierto, sobre un camello (si me preguntas cual es el lugar más extraño donde he cogido, te respondería sin pensarlo que sobre un camello, y se siente mucho mejor que hacerlo en una montaña rusa en movimiento), quería comerme la ciudad extraña que no esperaba nada de mí, hasta que irónicamente me fuí a encontrar con un mexicano, un pintor joven y guapo con mal de amores en un bar en el que me encontraba cazando...
Isac: Estás perdida?
Fanya: No, en lo absoluto. Estoy de cacería y tú?
Isac: Estoy aquí lejos de mi tierra, queriendo olvidar algo que se me olvidó dejar antes de venir hasta aquí.
Fanya: Qué fue eso? Por qué esa cara melancólica?
Isac: La mujer con la que me iba a casar me dejó dos días antes de la boda, y no me dejó por un amigo, o por una amiga, se fué con mi padre, él tiene 67 años, pero lo prefirió a él y mi padre...
Fanya: No tiene perdón de Dios el pendejo... Oops, perdona.
Isac: No tienes por que disculparte, he imaginado hasta su muerte, un pendejo no es nada...
Fanya: Que curioso me resulta todo esto... Uhmmm
Isac: Por qué?
Fanya: Es que me enamoré como nunca de un pintor que sólo me usó para hacer de su obra algo no banal o superficial, me engañó con otra mujer y se burló de mí, me hizo ir hasta su casa justo en el momento que... Que asco que da recordar... (Estúpidas lágrimas).
Isac: Mira, todavía te duele, estamos en el mismo barco sufriendo del mismo mal. Yo también soy pintor, y por experiencia sé que un artista que se jacta de serlo pero tiene actitud de patán, no es artista, es un usurpador.
Fanya: Él devoró mi corazón... Quiero olvidarlo, quiero poder olvidarlo.
Isac: Eso ocurrirá cuando menos lo esperes, pero si tienes que ocupar tu mente en algo, el ocio es un enemigo en estos casos. Yo vine a pintar, tú haz lo que mas te plazca, y sin que te des cuenta dejarás de recordarlo.
Fanya: Pues lo he venido haciendo desde que llegué... He tenido sexo con una cantidad de hombres que ya no recuerdo; quieres hacerlo conmigo?
Isac: Sexo indulgente...
Fanya: Por favor, lo necesito...
Isac: Nada me agradaría más que hacértelo aquí y de pies a cabeza pero no es lo que necesitas, no es lo que necesito; el sexo es uno de los mejores instrumentos de placer que Dios nos dió pero no es el mas importante.
Fanya: Entonces cómo puedo dejar de hacer que me duela? Mateo me duele, cómo puedo apagar el incendio que desató en mí?
Isac: Mírate... Estas comenzando a apagarlo, tienes ganas de hacerlo y te estas desahogando; lo vas a lograr, pero esto es como si estuvieras esperando una hora, y cuentas los minutos hasta que esa hora llegue, se te va a hacer eterno el tiempo si estas pendiente hasta cuando lo podrás olvidar; vive tu vida, involúcrate en el arte, haz algo mejor que el sexo, tu tienes la llave de la puerta que te está apresando.
Fanya: Odio el arte, tiene dos caras, una cara hermosa, la que todos vemos, cuando vemos una foto, una pintura, una película, pero la cara fea o cruel es la que nunca nos muestran; las pinturas de Mateo muestran mi amor y mi dolor reales pero la gente ignorará todo eso cuando las vean.
Isac: Esa es la magia del arte, nace del dolor y el placer, ambos sentimientos van unidos de la mano, no pretendas vivir una vida de placer sin sentir dolor pues entonces nunca sabrás diferenciar el placer del dolor y todo tendrá sabor insípido. El amor no es un arte, si, se siente y se y se disfruta pero el arte se recuerda con el honor que se merece y no lastima, asi que tu arte debe ser tan abstracto como tu corazon.
Fanya: El arte y mi corazón, me siento perdida ni si quiera si tengo algún talento artístico.
Isac: Encuentralo.. Hay muchas cosas por hacer, bajo la luz o tras de todo el proceso creativo. Tú sabrás que hacer. Me tengo que ir, que comienzo a ver doble. Bebí mucho esta noche. Cuál es tu nombre?
Fanya: Me llamo Fanya.
Isac: Mi nombre es Isac. Hasta luego.
Isac tenía toda la razón, pero esa noche yo quería sexo, entonces fuí a un bar hard core y tuve sexo en la pista de baile, atada con cintas de cuero y vestida de nada, fué doble penetración pero fué triple el vacío que sentí; siempre había querido ir a un club de esos, que aunque son un poco clandestinos, cada vez cobran más auge, y yo estaba en medio bajo todas las luces, con dos hombres tratando de hacerme gritar de gozo, pero entonces mis ojos se perdieron entre la multitud que observaba, la música se hizo silencio...
No sabía que diablos me estaba pasando. Maldije a Isac porque pensé que me había vuelto una mujer frígida mas recordé sus palabras, el sexo es bueno pero no siempre es la mejor respuesta.
Sentí mucho miedo y no por estar en una ciudad completamente extraña y sola, sino porque si el sexo que es lo que más amo no me estaba llenando, entonces qué podría hacerlo.
A la mañana siguiente traté de buscar a Isac, quise rastrearlo pero desafortunadamente no me dijo su apellido; y después de estar toda la mañana buscándolo y llamando a lugares para ver si de casualidad había hospedado un mexicano llamado Isac, quise salir para comer algo, y refrescarme, cuando al descender al lobby ví mucho movimiento de gente, patrullas y una ambulancia, la gente gritaba; me acerqué al bullicio de gente que rodeaba algo, y cuando me pude acercar más y fijarme, ví muerto y bañado en sangre a Isac; se había lanzado del último piso del hotel, y no pude evitar gritar y llorar; me arrodillé para acariciar su frente; y agradecerle por abrirme en ese momento los ojos; yo no quiero terminar con él ni suicidarme por sentirme vacía.
Decidí hacer algo con mi vida, no es un delito ser desempleado, pero desaprovechar oportunidades sí lo es. El acto heroico de Isac me había salvado la vida.
Viajé a Francia y estudié en la escuela de bellas artes de Bordeaux un curso de verano, pero me apliqué como si entendiese y amara el arte, que después de mostrarme una de sus caras más feas, quizá yo podía mostrar la otra, la amable.
Sin embargo no pude hacer si quiera un dibujo a lápiz decente, entonces me dediqué a estudiar historia del arte y con todo el dinero que mi patrocinador me había dado, me dispuse a crear una galería de arte en el D.F.
Ya llevaba tres meses fuera de México, y aunque Mateo seguía presente en mi corazón como una molesta punzada, me sentía fuerte y preparada para volver a la gran ciudad.
Gasté un poquito de dinero renovando mi guardarropa y cuando sentí que ya era apropiado, volví a México.
Llegué en una noche lluviosa, y todo en la ciudad seguía igual, el mismo olor, el mismo tráfico, la misma gente, la misma sensación, aunque otra Fanya había regresado, quizás no perfecta ni revirginizada, pero sí volví sabiendo, habiendo vivido cosas las cuales me dieron una enseñanza justo cuando la necesitaba.
Cuando llegué a mi departamento sentí como si sólo se hubiese detenido el tiempo, me sentí sola y triste pero ya no perdida.
Contacté a la gente indicada y pude fundar mi galería de arte, la nombré Isac, en su memoria, pues ya sabiendo un poco de arte y habiendo estudiado a los pintores más famosos modernos, me sorprendí de lo talentoso y reconocido que era a nivel mundial Isac.
Contraté a mi amiga Mónica para que en sus ratos libres me ayudara a entrevistar a los nuevos pintores y a todo el talento que deseaba exponer en mi galería.
Con el paso de los meses mi galería se hizo de gran nombre y categoría, no podía creer la cantidad de estrellitas y de artistas que iban a mi galería a ver las creaciones de todos los talentos nuevos que estaba apoyando, me decían que era un acto muy loable de mi parte, pero sólo quería retribuir lo que había aprendido, y para qué darle fama y apoyo a alguien que ya lo tiene, por eso decidí apoyar a los talentos jóvenes y que comenzaban con su carrera, ya que ellos me contagiaban de esa pasión artística que tenían y comencé a ver la vida como ellos la veían.
Una noche caí con un fuerte resfriado y fiebre, entonces le pedí a Mónica que atendiera la galería en el tiempo que me recuperaba; ella tiene un muy buen ojo y buen gusto, tiene talento, elegía obras muy hermosas, y estábamos preparando una gran exposición, entonces recibíamos pinturas de todos los artistas. Yo después elegiría cuáles serían las que expondría.
Cuando volví a la galería, la bodega estaba llena de pinturas, y de entre todas me absorbió la vista una de ellas, era una mujer desnuda, idéntica a mí sólo que con el cabello negro (yo soy rubia de chango güero, palabras finísimas de mi amiga Mónica), que pintura más hermosa. Era sublime, y la firma no la entendía y parecía que había sufrido algunos daños que no estaban hechos adrede para estilizar más la obra, le pregunté a Mónica por el pintor o quien había llevado el cuadro pero no recordaba, mas tenía anotado el nombre del registro, y dicha pintura le pertenecía a un tal Martín a secas.
Llegada la gran noche, el día de la exhibición, resalté entre todas las obras seleccionadas la de la mujer desnuda, y muchos de los que asistieron al evento pensaron que yo había posado para alguien pero era algo que yo negaba pues no había posado para nadie.
Y una señora estaba interesada por esa pintura, pero no había podido ubicar al pintor, ni si quiera sabía si había asistido a la exposición.
Todo el mundo comentaba la pintura, el fondo y trasfondo, decían que el pintor estaba enamorado locamente de la modelo, que se podía sentir en el lienzo, en la superficie del retrato.
Estaba bebiendo un cóctel y platicando con dos de los invitados cuando se me acercó un hombre con la cara quemada, de manera muy tímida y me dijo que él era el creador de la pintura (que era la protagonista de la noche), y entonces le pregunté por la modelo del retrato, quien era, de dónde se había inspirado, y me pidió que lo acompañara afuera de la galería porque se cohibía por su cara quemada.
Lo acompañé al estacionamiento y me dijo: -Soy Mateo.
Yo quise desmayarme, me sentí como en la dimensión desconocida, y traté de verlo a la cara pero él la ocultó de mi vista..
Fanya: Qué fué lo que te pasó?
Mateo: Antes que nada quiero que me perdones. Quiero morirme desde la noche que te fuiste.
Fanya: La mujer de la pintura soy yo?
Mateo: Sí.
Fanya: Por qué tienes la cara así? (Quise tocar su rostro pero detuvo mi mano).
Mateo: Una o dos semanas después de aquella noche, me emborraché y comencé a llorar por lo desgraciado que había sido contigo, me dí cuenta que te amo como loco, y que te habia perdido por seguir las órdenes de quienes me apoyan económicamente para pintar, nada de lo que tenía era mío, ni la casa, ni el auto, nada, sólo me apoyaban, pero me habían advertido que si volvía a presentar una colección de pinturas que no tuviesen contexto o mensaje me retirarían todo el apoyo económico, entonces Estefanía ideó el plan junto conmigo de como pintar mujeres que expresaran sentimientos vivos, hasta que te conocí y ya no pude más. Quemé todas las pinturas, quemé la casa, y mirame, hasta yo salí con quemaduras de segundo y hasta tercer grado, sólo pude rescatar la pintura, tú pintura; recuerdas cuando posaste desnuda para mí? Esa fué la mejor pintura que yo haya podido crear... La hice con todo el amor del mundo. Te amo Fanya. Perdóname. Por favor perdóname.
Fanya: No tengo nada que perdonarte, hace tiempo que la herida sanó y creo que la vida hizo justicia, sólo espero que puedas ser feliz.
Mateo: Te amo.
Fanya: Cállate, ya no digas eso!!!!
Mateo: Mírame a los ojos, mira mi cara y dime que no me amas.
Fanya: Amo lo que fuiste, y no me refiero a tu físico pasado, sino al hombre caballeroso y tierno que me amó. Después de aquella noche todo el concepto que tenía de tí cambió.
Mateo: Regálame una noche, una última noche por favor. Quiero estar contigo.
Fanya: Mateo, nada me agradaría más que hacerlo contigo aquí en medio de la calle pero, el sexo no es la respuesta. Te agradezco por la pintura, invertiré los últimos pesos que me quedan en ella. Estoy enamorada de la pintura, sabes, quiero que te vayas pensando esto: Te amo a través de como me inmortalizaste.
Mateo: Sabía que me ibas a rechazar, nadie quiere estar con alguien que tiene la cara quemada.
Fanya: No seas ridículo, yo podría amar a alguien que tiene la cara así como tú, pero lo que hiciste cuando no eras lo que eres ahora es lo que realmente hizo que yo no quisiera amarte más. Me tengo que ir. Es una larga noche. Ven mañana por tu cheque, serás bien remunerado. Voy a traspasar la galería pues siento que ya no me queda nada por aportarle pero la dejo siendo exitosa y me voy triunfante. Te amo a través de la pintura, recuerdalo, siéntete orgulloso, hoy me mostraste tu mejor cara y la mejor cara del arte. Adiós Mateo.
Que momento tan fuerte. Qué momento... Te juro que creí estar soñando, alucinando; Mateo, ya no es lo que fué y es mejor de lo que era, tuvo valor, se lo aplaudo, pero él es un capitulo que cierro hoy, al observar mi retrato, se llenan mis ojos de lágrimas, y me dí cuenta que me amó, pese a la maraña en la que estaba envuelto y que casi se vió obligado a hacer lo que me hizo, con su pintura me demostró que me amó tanto como yo. Pero quiero recordarlo cuando estuve en sus brazos y me amó y lo amé, no quiero estropear nada.
La galería ya no es mía pero seguirá llamándose Isac, sigo desempleada en una ciudad que no se detiene, no deja de latir, ni por un incendio o un corazón roto, soy muy egoísta, no quiero compartir esta pintura con nadie, quiero que sea un bello recuerdo de lo que pasó en los últimos meses.
Anoche sentí frío cuando me acosté para dormir, sentí la cama vacía y la sentí hacerse grande, sentí mi cuerpo como un cascarón de huevo hueco y partido en dos; me siento sola, me siento invisible.
Esta noche voy a salir a vivir mi vida, le agradezco a Mateo y a Isac por todo lo que me enseñaron, pero yo soy indomable, libre y tengo sed.
Voy a salir con un tipo que se llama Nick Fingers... Espero al menos le haga honor a su apellido.
Espero al menos volver a sentir como antes...
Espero tantas cosas del futuro y no puedo desatarme del pasado.
Espero poder respirar otra vez.
"Fanya: Odio el arte, tiene dos caras, una cara hermosa, la que todos vemos, cuando vemos una foto, una pintura, una película, pero la cara fea o cruel es la que nunca nos muestran; las pinturas de Mateo muestran mi amor y mi dolor reales y vivos pero la gente ignorará todo eso cuando las vean.
Isac: Esa es la magia del arte, nace del dolor y el placer, ambos sentimientos van unidos de la mano, no pretendas vivir una vida de placer sin sentir dolor pues entonces nunca sabrás diferenciar el placer del dolor y todo tendrá sabor insípido. El amor no es un arte, si, se siente y se y se disfruta pero el arte se recuerda con el honor que se merece y no lastima, asi que tu arte debe ser tan abstracto como tu corazón."

Escrito por Fer Irigoyen.
Una confesión semanal de Fanya, la exhibicionista desempleada.
(c)2010
No podía quitarme del alma las palabras de Mateo, su mirada mezclada entre burla y lascivia no de la buena, no podía olvidar haberlo visto desnudo con esa otra mujer, sabiendo que acababan de tener sexo, y que me usó solo para enriquecer su estúpida colección de arte.
No puedo creer lo que me pasó.
Llegué destrozada al departamento, me fuí en taxi y rompí en llanto camino a mi casa, el chofer se asustó y hasta se detuvo para ver si me encontraba bien, pero le dije que me acababan de romper el corazón y aunque trató de darme palabras de aliento, en ese momento nada ni nadie podían impedir lo mal, lo asquerosamente mal que me sentía.
Yo nunca he usado a nadie de esa manera, siempre me entrego, siempre doy mi ser a cambio. Parece un error crónico, pero es mi forma de ser, yo no puedo condicionar nada en la mente de los demás, pero si puedo yo ser libre y entregarme mas nunca imaginé lo que Mateo me haría.
En prácticamente un mes me enamoré como una estúpida de él, yo quería vivir a su lado y ser la madre de sus hijos, quería que mi hija fuera pintora o que mi hijo tuviese su galanura, su talento para vivir.
Me imaginé tantas cosas que se despedazaron justo cuando Mateo mostró su verdadero ser, lo que verdaderamente sentía hacia mí: Nada.
Comí muchas donas glaseadas, y muchos kilos de helado de chocolate, escuché la música más deprimente que tenía en mi Ipod, y lloré por mucho tiempo; llegó un momento en el que las lágrimas físicas fueron suplidas por un pesar enorme que no me dejaba vivir. Tenía mi líbido por los suelos, definitivamente no era la misma, le dí todo el poder a Mateo para dirigir mi vida y medirla a base de sus besos y palabras; al haberme utilizado y engañado, pensé que no valía nada, y me pregunté a mí misma si a caso no valgo la pena para que alguien se enamore de mí?
Han pasado 8 meses pero no es el tiempo lo que abruma, sino la cantidad de cosas que ocurrieron en ese lapso de tiempo.
Necesitaba escapar de la ciudad, me estaba asfixiando, el sólo hecho de salir y pensar que quizá me lo encontraría en algún lugar me mataba y me hería, entonces supe que tenia que huir, sin embargo no tenía dinero para hacerlo, pensé en conseguir un empleo pero no tenía el humor o las ganas para trabajar, además necesitaba salir del país, no amarrarme a él.
Para solucionar el problema fuí a visitar a mi patrocinador (ya sabrás quien es) y le expliqué lo que me había ocurrido y aunque se molestó y quería prácticamente desaparecerlo, le pedí que lo ignoráse y que sólo me apoyara para poder salir de México una corta temporada.
Me dió lo que equivale a millón y medio de pesos, y de agradecimiento le hice el amor como nunca se lo había hecho, ya que siempre me portaba un poco antipática con él, siempre le daba mi cuerpo, pero ésta vez le dí un poco más. No hace falta aclarar que me sentí la más puta de todas, pero era por causas de fuerza mayor, un minuto más en el D.F. y habría muerto.
El destino no importaba, sólo quería volar lejos, así que alisté toda mi documentación y me fuí al aeropuerto; el único vuelo que en ese momento tenía lugares disponibles era uno hacia Marruecos, y estaba dudando, de repente volteé hacia atrás y ví a Estefanía que llevaba una maleta y también iba a viajar pero creo que a Estados Unidos, entonces acepté comprar el vuelo y me escondí para que no me viera. Espere a abordar el avión y ya estando adentro de él, comencé a llorar de nuevo; haberla visto refrescó mis heridas y llorar era algo que no podía evitar. Me tomé una cantidad de valium como para dormir a una vaca.
Desperté un poco antes de que aterrizáramos, y entonces se me despertaron muchas emociones buenas, de alegría y de que iba a conocer un lugar diferente, gente nueva, y que no iba a compartir el cielo con Mateo.
Me hospedé en un buen hotel pero lo que quería era conocer el lugar, ir a sus antros, bailar, quería sudar el dolor, desintoxicarme del sexo que Mateo dejó tatuado en todo mi cuerpo.
Salí a bailar a un lugar llamado Armok, no sé que significa pero el lugar era una jungla de hombres hermosos y de mujeres sensuales. La vida nocturna en Marruecos es como salir de cacería, pero nadie quiere ser la presa y todos quieren ser los cazadores; yo me acomodo en cualquier rol, pero esa noche quería comer carne fresca, embriagarme de cuerpos y bocas.
En esa noche hice el amor con tres hombres y una mujer, nos fuimos al departamento de uno de ellos, no sé como se llamaban, sólo se que disfruté con ellos como no lo había hecho desde Mateo; y me regalé toda, dejé que esos bellos hombres me hicieran lo que quisieran, mientras me comía insaciablemente a la mujer, que hermosa mujer árabe, que inolvidable momento.
Y así fueron todas las noches, tenía sexo con mas de uno, y recorría los lugares buscando por más, conocí a un hombre que era dueño de un par de camellos en los cuales daba paseo a los turistas, y lo hicimos en el desierto, sobre un camello (si me preguntas cual es el lugar más extraño donde he cogido, te respondería sin pensarlo que sobre un camello, y se siente mucho mejor que hacerlo en una montaña rusa en movimiento), quería comerme la ciudad extraña que no esperaba nada de mí, hasta que irónicamente me fuí a encontrar con un mexicano, un pintor joven y guapo con mal de amores en un bar en el que me encontraba cazando...
Isac: Estás perdida?
Fanya: No, en lo absoluto. Estoy de cacería y tú?
Isac: Estoy aquí lejos de mi tierra, queriendo olvidar algo que se me olvidó dejar antes de venir hasta aquí.
Fanya: Qué fue eso? Por qué esa cara melancólica?
Isac: La mujer con la que me iba a casar me dejó dos días antes de la boda, y no me dejó por un amigo, o por una amiga, se fué con mi padre, él tiene 67 años, pero lo prefirió a él y mi padre...
Fanya: No tiene perdón de Dios el pendejo... Oops, perdona.
Isac: No tienes por que disculparte, he imaginado hasta su muerte, un pendejo no es nada...
Fanya: Que curioso me resulta todo esto... Uhmmm
Isac: Por qué?
Fanya: Es que me enamoré como nunca de un pintor que sólo me usó para hacer de su obra algo no banal o superficial, me engañó con otra mujer y se burló de mí, me hizo ir hasta su casa justo en el momento que... Que asco que da recordar... (Estúpidas lágrimas).
Isac: Mira, todavía te duele, estamos en el mismo barco sufriendo del mismo mal. Yo también soy pintor, y por experiencia sé que un artista que se jacta de serlo pero tiene actitud de patán, no es artista, es un usurpador.
Fanya: Él devoró mi corazón... Quiero olvidarlo, quiero poder olvidarlo.
Isac: Eso ocurrirá cuando menos lo esperes, pero si tienes que ocupar tu mente en algo, el ocio es un enemigo en estos casos. Yo vine a pintar, tú haz lo que mas te plazca, y sin que te des cuenta dejarás de recordarlo.
Fanya: Pues lo he venido haciendo desde que llegué... He tenido sexo con una cantidad de hombres que ya no recuerdo; quieres hacerlo conmigo?
Isac: Sexo indulgente...
Fanya: Por favor, lo necesito...
Isac: Nada me agradaría más que hacértelo aquí y de pies a cabeza pero no es lo que necesitas, no es lo que necesito; el sexo es uno de los mejores instrumentos de placer que Dios nos dió pero no es el mas importante.
Fanya: Entonces cómo puedo dejar de hacer que me duela? Mateo me duele, cómo puedo apagar el incendio que desató en mí?
Isac: Mírate... Estas comenzando a apagarlo, tienes ganas de hacerlo y te estas desahogando; lo vas a lograr, pero esto es como si estuvieras esperando una hora, y cuentas los minutos hasta que esa hora llegue, se te va a hacer eterno el tiempo si estas pendiente hasta cuando lo podrás olvidar; vive tu vida, involúcrate en el arte, haz algo mejor que el sexo, tu tienes la llave de la puerta que te está apresando.
Fanya: Odio el arte, tiene dos caras, una cara hermosa, la que todos vemos, cuando vemos una foto, una pintura, una película, pero la cara fea o cruel es la que nunca nos muestran; las pinturas de Mateo muestran mi amor y mi dolor reales pero la gente ignorará todo eso cuando las vean.
Isac: Esa es la magia del arte, nace del dolor y el placer, ambos sentimientos van unidos de la mano, no pretendas vivir una vida de placer sin sentir dolor pues entonces nunca sabrás diferenciar el placer del dolor y todo tendrá sabor insípido. El amor no es un arte, si, se siente y se y se disfruta pero el arte se recuerda con el honor que se merece y no lastima, asi que tu arte debe ser tan abstracto como tu corazon.
Fanya: El arte y mi corazón, me siento perdida ni si quiera si tengo algún talento artístico.
Isac: Encuentralo.. Hay muchas cosas por hacer, bajo la luz o tras de todo el proceso creativo. Tú sabrás que hacer. Me tengo que ir, que comienzo a ver doble. Bebí mucho esta noche. Cuál es tu nombre?
Fanya: Me llamo Fanya.
Isac: Mi nombre es Isac. Hasta luego.
Isac tenía toda la razón, pero esa noche yo quería sexo, entonces fuí a un bar hard core y tuve sexo en la pista de baile, atada con cintas de cuero y vestida de nada, fué doble penetración pero fué triple el vacío que sentí; siempre había querido ir a un club de esos, que aunque son un poco clandestinos, cada vez cobran más auge, y yo estaba en medio bajo todas las luces, con dos hombres tratando de hacerme gritar de gozo, pero entonces mis ojos se perdieron entre la multitud que observaba, la música se hizo silencio...
No sabía que diablos me estaba pasando. Maldije a Isac porque pensé que me había vuelto una mujer frígida mas recordé sus palabras, el sexo es bueno pero no siempre es la mejor respuesta.
Sentí mucho miedo y no por estar en una ciudad completamente extraña y sola, sino porque si el sexo que es lo que más amo no me estaba llenando, entonces qué podría hacerlo.
A la mañana siguiente traté de buscar a Isac, quise rastrearlo pero desafortunadamente no me dijo su apellido; y después de estar toda la mañana buscándolo y llamando a lugares para ver si de casualidad había hospedado un mexicano llamado Isac, quise salir para comer algo, y refrescarme, cuando al descender al lobby ví mucho movimiento de gente, patrullas y una ambulancia, la gente gritaba; me acerqué al bullicio de gente que rodeaba algo, y cuando me pude acercar más y fijarme, ví muerto y bañado en sangre a Isac; se había lanzado del último piso del hotel, y no pude evitar gritar y llorar; me arrodillé para acariciar su frente; y agradecerle por abrirme en ese momento los ojos; yo no quiero terminar con él ni suicidarme por sentirme vacía.
Decidí hacer algo con mi vida, no es un delito ser desempleado, pero desaprovechar oportunidades sí lo es. El acto heroico de Isac me había salvado la vida.
Viajé a Francia y estudié en la escuela de bellas artes de Bordeaux un curso de verano, pero me apliqué como si entendiese y amara el arte, que después de mostrarme una de sus caras más feas, quizá yo podía mostrar la otra, la amable.
Sin embargo no pude hacer si quiera un dibujo a lápiz decente, entonces me dediqué a estudiar historia del arte y con todo el dinero que mi patrocinador me había dado, me dispuse a crear una galería de arte en el D.F.
Ya llevaba tres meses fuera de México, y aunque Mateo seguía presente en mi corazón como una molesta punzada, me sentía fuerte y preparada para volver a la gran ciudad.
Gasté un poquito de dinero renovando mi guardarropa y cuando sentí que ya era apropiado, volví a México.
Llegué en una noche lluviosa, y todo en la ciudad seguía igual, el mismo olor, el mismo tráfico, la misma gente, la misma sensación, aunque otra Fanya había regresado, quizás no perfecta ni revirginizada, pero sí volví sabiendo, habiendo vivido cosas las cuales me dieron una enseñanza justo cuando la necesitaba.
Cuando llegué a mi departamento sentí como si sólo se hubiese detenido el tiempo, me sentí sola y triste pero ya no perdida.
Contacté a la gente indicada y pude fundar mi galería de arte, la nombré Isac, en su memoria, pues ya sabiendo un poco de arte y habiendo estudiado a los pintores más famosos modernos, me sorprendí de lo talentoso y reconocido que era a nivel mundial Isac.
Contraté a mi amiga Mónica para que en sus ratos libres me ayudara a entrevistar a los nuevos pintores y a todo el talento que deseaba exponer en mi galería.
Con el paso de los meses mi galería se hizo de gran nombre y categoría, no podía creer la cantidad de estrellitas y de artistas que iban a mi galería a ver las creaciones de todos los talentos nuevos que estaba apoyando, me decían que era un acto muy loable de mi parte, pero sólo quería retribuir lo que había aprendido, y para qué darle fama y apoyo a alguien que ya lo tiene, por eso decidí apoyar a los talentos jóvenes y que comenzaban con su carrera, ya que ellos me contagiaban de esa pasión artística que tenían y comencé a ver la vida como ellos la veían.
Una noche caí con un fuerte resfriado y fiebre, entonces le pedí a Mónica que atendiera la galería en el tiempo que me recuperaba; ella tiene un muy buen ojo y buen gusto, tiene talento, elegía obras muy hermosas, y estábamos preparando una gran exposición, entonces recibíamos pinturas de todos los artistas. Yo después elegiría cuáles serían las que expondría.
Cuando volví a la galería, la bodega estaba llena de pinturas, y de entre todas me absorbió la vista una de ellas, era una mujer desnuda, idéntica a mí sólo que con el cabello negro (yo soy rubia de chango güero, palabras finísimas de mi amiga Mónica), que pintura más hermosa. Era sublime, y la firma no la entendía y parecía que había sufrido algunos daños que no estaban hechos adrede para estilizar más la obra, le pregunté a Mónica por el pintor o quien había llevado el cuadro pero no recordaba, mas tenía anotado el nombre del registro, y dicha pintura le pertenecía a un tal Martín a secas.
Llegada la gran noche, el día de la exhibición, resalté entre todas las obras seleccionadas la de la mujer desnuda, y muchos de los que asistieron al evento pensaron que yo había posado para alguien pero era algo que yo negaba pues no había posado para nadie.
Y una señora estaba interesada por esa pintura, pero no había podido ubicar al pintor, ni si quiera sabía si había asistido a la exposición.
Todo el mundo comentaba la pintura, el fondo y trasfondo, decían que el pintor estaba enamorado locamente de la modelo, que se podía sentir en el lienzo, en la superficie del retrato.
Estaba bebiendo un cóctel y platicando con dos de los invitados cuando se me acercó un hombre con la cara quemada, de manera muy tímida y me dijo que él era el creador de la pintura (que era la protagonista de la noche), y entonces le pregunté por la modelo del retrato, quien era, de dónde se había inspirado, y me pidió que lo acompañara afuera de la galería porque se cohibía por su cara quemada.
Lo acompañé al estacionamiento y me dijo: -Soy Mateo.
Yo quise desmayarme, me sentí como en la dimensión desconocida, y traté de verlo a la cara pero él la ocultó de mi vista..
Fanya: Qué fué lo que te pasó?
Mateo: Antes que nada quiero que me perdones. Quiero morirme desde la noche que te fuiste.
Fanya: La mujer de la pintura soy yo?
Mateo: Sí.
Fanya: Por qué tienes la cara así? (Quise tocar su rostro pero detuvo mi mano).
Mateo: Una o dos semanas después de aquella noche, me emborraché y comencé a llorar por lo desgraciado que había sido contigo, me dí cuenta que te amo como loco, y que te habia perdido por seguir las órdenes de quienes me apoyan económicamente para pintar, nada de lo que tenía era mío, ni la casa, ni el auto, nada, sólo me apoyaban, pero me habían advertido que si volvía a presentar una colección de pinturas que no tuviesen contexto o mensaje me retirarían todo el apoyo económico, entonces Estefanía ideó el plan junto conmigo de como pintar mujeres que expresaran sentimientos vivos, hasta que te conocí y ya no pude más. Quemé todas las pinturas, quemé la casa, y mirame, hasta yo salí con quemaduras de segundo y hasta tercer grado, sólo pude rescatar la pintura, tú pintura; recuerdas cuando posaste desnuda para mí? Esa fué la mejor pintura que yo haya podido crear... La hice con todo el amor del mundo. Te amo Fanya. Perdóname. Por favor perdóname.
Fanya: No tengo nada que perdonarte, hace tiempo que la herida sanó y creo que la vida hizo justicia, sólo espero que puedas ser feliz.
Mateo: Te amo.
Fanya: Cállate, ya no digas eso!!!!
Mateo: Mírame a los ojos, mira mi cara y dime que no me amas.
Fanya: Amo lo que fuiste, y no me refiero a tu físico pasado, sino al hombre caballeroso y tierno que me amó. Después de aquella noche todo el concepto que tenía de tí cambió.
Mateo: Regálame una noche, una última noche por favor. Quiero estar contigo.
Fanya: Mateo, nada me agradaría más que hacerlo contigo aquí en medio de la calle pero, el sexo no es la respuesta. Te agradezco por la pintura, invertiré los últimos pesos que me quedan en ella. Estoy enamorada de la pintura, sabes, quiero que te vayas pensando esto: Te amo a través de como me inmortalizaste.
Mateo: Sabía que me ibas a rechazar, nadie quiere estar con alguien que tiene la cara quemada.
Fanya: No seas ridículo, yo podría amar a alguien que tiene la cara así como tú, pero lo que hiciste cuando no eras lo que eres ahora es lo que realmente hizo que yo no quisiera amarte más. Me tengo que ir. Es una larga noche. Ven mañana por tu cheque, serás bien remunerado. Voy a traspasar la galería pues siento que ya no me queda nada por aportarle pero la dejo siendo exitosa y me voy triunfante. Te amo a través de la pintura, recuerdalo, siéntete orgulloso, hoy me mostraste tu mejor cara y la mejor cara del arte. Adiós Mateo.
Que momento tan fuerte. Qué momento... Te juro que creí estar soñando, alucinando; Mateo, ya no es lo que fué y es mejor de lo que era, tuvo valor, se lo aplaudo, pero él es un capitulo que cierro hoy, al observar mi retrato, se llenan mis ojos de lágrimas, y me dí cuenta que me amó, pese a la maraña en la que estaba envuelto y que casi se vió obligado a hacer lo que me hizo, con su pintura me demostró que me amó tanto como yo. Pero quiero recordarlo cuando estuve en sus brazos y me amó y lo amé, no quiero estropear nada.
La galería ya no es mía pero seguirá llamándose Isac, sigo desempleada en una ciudad que no se detiene, no deja de latir, ni por un incendio o un corazón roto, soy muy egoísta, no quiero compartir esta pintura con nadie, quiero que sea un bello recuerdo de lo que pasó en los últimos meses.
Anoche sentí frío cuando me acosté para dormir, sentí la cama vacía y la sentí hacerse grande, sentí mi cuerpo como un cascarón de huevo hueco y partido en dos; me siento sola, me siento invisible.
Esta noche voy a salir a vivir mi vida, le agradezco a Mateo y a Isac por todo lo que me enseñaron, pero yo soy indomable, libre y tengo sed.
Voy a salir con un tipo que se llama Nick Fingers... Espero al menos le haga honor a su apellido.
Espero al menos volver a sentir como antes...
Espero tantas cosas del futuro y no puedo desatarme del pasado.
Espero poder respirar otra vez.
"Fanya: Odio el arte, tiene dos caras, una cara hermosa, la que todos vemos, cuando vemos una foto, una pintura, una película, pero la cara fea o cruel es la que nunca nos muestran; las pinturas de Mateo muestran mi amor y mi dolor reales y vivos pero la gente ignorará todo eso cuando las vean.
Isac: Esa es la magia del arte, nace del dolor y el placer, ambos sentimientos van unidos de la mano, no pretendas vivir una vida de placer sin sentir dolor pues entonces nunca sabrás diferenciar el placer del dolor y todo tendrá sabor insípido. El amor no es un arte, si, se siente y se y se disfruta pero el arte se recuerda con el honor que se merece y no lastima, asi que tu arte debe ser tan abstracto como tu corazón."

Escrito por Fer Irigoyen.
Una confesión semanal de Fanya, la exhibicionista desempleada.
(c)2010
In : FANYA
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