Cualquiera que piensa que me conoce diría que yo no creo en el amor a primera vista, o que nunca me funcionaría, pero se equivocan. Estoy enamorada.
En serio, estoy enamorada; me enamoré en el primer momento que lo ví.

Fuí a la presentación de un libro, acompañándo a mi amiga Mónica, y había mucha gente, ultimamente no soy muy fan de las aglomeraciones sumándole el calor; la libería era grande pero el calor lo era aún más. Yo me alejé de la gente y me acerqué a la puerta, ahí lo ví afuera de la librería junto a la ventana, con su pierna apoyada en la pared y fumando un cigarrillo y me ofreció uno pero le dije que no fumaba. Y nos presentamos:

Fanya: Hola, cómo estás? Vienes a la presentación del libro?
Mateo: Sí, soy amigo del escritor pero no soporto tanto calor y tanta gente amontonada.
Fanya: Yo tampoco!!! jaja Que curioso, yo vine acompañando a mi mejor amiga que es admiradora del escritor, y sentía que si no salía a respirar aire fresco, me desmayaría.
Mateo: Pues el aire que estás respirando junto a mí no es precisamente fresco, cabe aclarar.
Fanya: Ya sé pero prefiero respirar el humo que exhalas que el calor humano que está derritiendo el interior de la librería.
Mateo: Y a qué te dedicas... Cómo te llamas? Qué mal educado soy. Soy Mateo Villarreal. (Y me saludó, su mano es tan caliente como brasas ardiendo.)
Fanya: Ay! no te preocupes, Yo me llamo Fanya y suelo vivir la vida sin preguntarle a la gente su nombre y apellidos, eso es para llenar formularios meramente, y me dedico a vivir la vida, creo que ya lo dije jejeje, no se que pasa. (Sentí como si hubiese puesto dos hierros hirviendo en mis mejillas, estaba ruborizada y comenzaba a sudarme la frente.. Oh oh, esas no son buenas señales, al menos en el momento me estaban haciendo ver como colegiala de 15.)
Mateo: Me gusta tu filosofía de vida. Simple y sin tantos tapujos.
Fanya: No tengo tapujos. Son obstaculos y no me gustan. Tú a qué te dedicas?
Mateo: Soy pintor, pensé que ya habrías escuchado hablar de mí.
Fanya: No te ofendas pero sé de arte lo mismo que sé de catolicismo o religiones.
Mateo: Jajajajaja!!!!
Fanya: Perdón, perdón, perdón, no sé que me esta pasando.
Mateo: No sé como eres normalmente pero me encanta lo que eres. Desearía que el mundo fuese así se honesto.
Fanya: Gracias. Desearía qué el mundo fuese así de atractivo como tú. (Estúpida, por qué dije eso?...)
Mateo: Para nada, soy feo, mírame, las narices aguileñas ya pasaron de moda, y mi cabello es necio, mira mi pecho (tenía semi desabotonada su camisa a cuadros) tengo mucho vello y si me lo afeito tengo miedo que salga despues como púas.
Fanya: Ay hombre, cómo te subestimas, no te afeites el pecho, conozco hombres que compran pelucas y se las pegan o engrapan en el pecho...
Mateo: Ouch!!!! Eso debe doler.
Fanya: No tanto como el hecho de querer algo que no se puede tener.
Mateo: Entonces me recomiendas que no me afeite mi pecho?
Fanya: Si lo haces, te buscaré en cualquier rincón donde te escondas y te voy a... Te voy a dar un buen castigo.
Mateo: Espero llevarte algún día a mi rincón. Para que conozcas mi obra, estoy preparando una nueva colección.
Fanya: Eso sería emocionante!!!!! Me gustan las nuevas experiencias. Tendré un encuentro cercano del tercer tipo con el arte jajaja.
Mateo: Caray mujer, estás out entonces con respecto al arte.
Fanya: Sólo sé de moda y la moda y el arte van de la mano. Pero si me preguntas nombres, estilos o propuestas hablando del arte, entonces me pierdo. Dime, cómo se va a llamar tu colección?
Mateo: La titulé: Dos caras. Son 20 pinturas y mi estilo es el realismo.
Fanya: Muero por verlo. Ya tengo que irme, entraré a buscar mi amiga y si sigue ocupada, la dejaré aquí pues tengo que ir a recojer a la lavandería unos vestidos finísimos que me tienen que entregar hoy.
Mateo: Te volveré a ver...?
Fanya: Depende de tí... Adios.
Mateo: Hasta pronto mujer.

Entré a la librería por Mónica pero ella parecía estar teniendo más diversión que yo pues se estaba tomando fotos con el escritor y no la quise interrumpir, así que salí de la librería y ahí seguía de pie y fumando Mateo, pero ya se había puesto una boina, parecía tan frances pero no por tener un look de francés sino porque era tan desfachatado y tan libre y con el punto exacto entre arrogancia y sensualidad.
Mientras me iba caminando por la acera, sentía que sus ojos me comían, me perseguían, y entonces quise rematar tan rico momento que había pasado con el, sacando mi fashion catwalk; no soy modelo pero si lo fuera, Naomi Campbell sería quien cargase mis maletas.

Me enamoré. Llegué a mi departamento en la noche pues la ciudad estaba caótica entre tráfico y calor, y aunque muerta de cansancio, estaba como niña enamorada. Brincando y escuchando música de Timbiriche y esas cosas bizarras que ni si quiera son de mi época pero sé que cuando recurro a ellas es porque estoy enamorada.
Mateo es tan, es todo lo que siempre soñé. Sabes que no soy cursi, pero es que el amor me ha tocado. Me enamoré de él apenas lo ví y cuando cruzamos palabra simplemente confirmé mis sospechas. Lo amo!!!!

Pasaron tres días, y aunque mi táctica de: ¡¡¡¡No te muestres muy fácil y accesible mujer!!!! era la que tenía que usar después de sudar y ruborizarme como mensa, pensé que había exagerado pues no le dejé mi número telefónico y no le dije donde podía localizarme.
Ya me estaba desesperando. No me concentraba en nada y pensé entonces pedirle a mi amiga los datos del escritor para preguntarle a él por Mateo; me disponía a llamarle a Mónica cuando sonó mi teléfono y contesté. Era él. Era Mateo!!!!!!!!

Mateo: Hola mujer, pensaste que ya me había olvidado de tí?
Fanya: Quién habla?
Mateo: Mateo, mujer. Nos conocimos afuera de la librería española, mientras tu amiga y mi amigo se hacían un calendario.
Fanya: (Dejé de fingir demencia femenina) OOH!!! jajaja Ya recuerdo. Eres el pintor... uhmmm....
Mateo: Mateo, mi nombre es Mateo, pensé que eso ya había quedado establecido.
Fanya: Disculpa en serio, te dije; soy pésima recordando nombres y esas cosas del arte.
Mateo: Soy eso entonces para tí? Un nombre o una cosa del arte?
Fanya: No, absolutamente no; no eres un libro que camina o una pintura que habla, pese a tu belleza, eres un hombre.
Mateo: Me llamaste bello?
Fanya: Pensé que eso ya había quedado establecido.
Mateo: Jejeje, Quiero verte mujer. Dame tu dirección para pasar por tí.
Fanya: Depende del plan... Jajaja.
Mateo: Entonces estás en buenas manos.
Fanya: Anota la dirección.. Es la única vez que te la diré, jaja. Ya tienes donde anotar?

Sé que por teléfono pude hacerme notar como estúpida, pedante y hasta un poco obvia pero tenía que hacerle pagar los tres días que me hizo esperar.
No le quería preguntar cómo fué que consiguió mi teléfono pues lo importante es que lo hizo, se tomó la molestia de buscarme, encontrarme y llamarme. Sólo por eso y por hacerme latir el corazón como tambor en feria de pueblo, debía y moría de ganas de darle un gran regalo de agradecimiento.

Llegada la noche que saldríamos por primera vez, me vestí fabulosa y lista para matar. Estrené el Flora by Gucci y me sentía como la modelo del comercial, entre flores y el viento soplandome hasta la intimidad, me sentía extasiada y es que aún Mateo no había arribado.
Llegó impuntual por 10 minutos, es que estaba tan desesperada por verlo que contaba los segundos. Cuando le abrí la puerta, guau!!! Qué hombre, que bello, que elegante y que clase, que masculinidad tenía frente a mí; yo no sé que pasaba por su mente pero si por sus ojos; toda yo, me miró de la cabeza hasta los pies y se acercó para abrazarme, pero lo besé. Lo besé de tal forma que la boca se la dejé color sandía, lo besé y los dos nos fuimos a las estrellas con ese beso.

Me llevó a cenar a un restorán que estaba decorado tan elegante y nosotros pareceíamos estrellas de cine, y cuando estramos al lugar, la gente volteó a vernos, y el me llevaba del brazo; se mostró como todo un caballero.
Y en toda la velada me consintió y me trató como si me conociera desde hace mucho tiempo; creo que lo impresioné tanto como el a mí, al grado de decir que estoy enamorada de él.
Mateo me miraba como un hombre debe mirar a la mujer, y me hablaba de su mundo pero sin imponerlo por sobre le mío, y pese a que ya llevo casi medio año sin empleo, no dejo de saber que ocurre en el mundo y me mantengo actualizada; puede que en un principio de la velada haya comenzado con temas triviales como los zapatos que usa Anna Wintour pero fuimos envolviéndonos en una charla amena, sexy y por demás interesante.
Me dió de sus manos a mi boca un poco de fresa con chocolate, y me dijo que mi boca sabia mejor que el chocolate, bebimos un poco de champaña y se levantó de la mesa y se dirigió a donde estaba el pianista, le preguntó al pianista que si le permitía tocar una canción y me miró, y comenzó a improvisar una canción que dijo que en ese momento le había nacido en su mente gracias a mi belleza; realmente Mateo mostró muy buenas habilidades tocando el piano y tuve la fantasía que estaba semi desnuda sobre el piano, junto a él, con una copa de champaña en mis manos y una bata de seda roja con plumas de faisán; la gente le aplaudía su valentía y las mujeres me miraban un poco con envidia y otras me sonreían como apoyandome en mi gran noche romántica.

Salimos del restorán y me llevó a su rincón, cómo él llamaba a su casona en Polanco.

Fanya: Ha sido una velada maravillosa, no había tenido una noche como ésta en años.
Mateo: Esque los hombres nos hemos vuelto estúpidos. Afortunadamente estoy yo para salvar el día.
Fanya: Me vas a salvar la vida si me besas, porque me muero por estar contigo.
Mateo: Tambien quiero estar contigo, quiero llevarte a mi cama, quiero inmortalizarte en una pintura, quiero hacerte mía, quiero ser tuyo, quiero morirme en tu cuerpo.
Fanya: Estás seguro que sólo eres pintor? Pareces poeta.
Mateo: Soy un hombre enamorado.
Fanya: Enamorado de...?
Mateo: De tí. De todo lo que me inspiras.
Fanya: Eres un... Bésame. Te amo. Bésame.

Nos besamos intensamente fuera de su casa, pensé que me quedaría sin boca, pues seguía besándolo; y me abrazó tan fuerte, me dejó sentir lo grande y dura que estaba su erección; mi corazón palpitó aún más rápido y fuerte, parecía una caravana, sonaba el eco de mi corazón en aquella calle silenciosa  y semioscura; Mateo me invitó a pasar a su casa; por dentro era un hermoso caos, parecía un museo mezclado con una librería y un poco de todo; todo estaba perfectamente desacomodado; Mateo me sorprendió poniendo música muy agradable y me llevó a su estudio donde pinta y me mostró pintiras anteriores que había hecho, y aunque yo quería ver la nueva colección me dijo que esa era una sorpresa, y que sería un honor para él, pintarme para dicha colección inédita.

Yo accedí y me desnudé de inmediato. Le dió risa pues me dijo que no era un desnudo, y aunque me avergoncé a mi misma al hacer eso, Mateo me dijo que de hecho era una buena idea pues, así mi retrato se destacaría de los otros.

Apagó unas luces, encendió otras y me pidió que me sentara en el piso viendolo fijamente a los ojos, y me pidió que le expresara lo que sentía en ese momento, y pues estaba desbordando amor (estoy tan enamorada). Mis ojos se humedecieron de los sentimientos que Mateo me hacía sentir, él con brocha y lienzo en mano, comenzó a pintarme; me enterneció y emocionó el proceso de creación y ver la intensidad de su ser mientras me pintaba; me miraba fijamente, y me absorbía con sus pupilas; me pidió que cerrara un poco más las piernas y que mostrara sólo un pecho; me excitó tanto ser su modelo y saber que me estaba viendo desnuda pero era más que eso, él no sólo estaba viendo mi cuerpo sin ropa, sentí que veía mi alma.
Le dí sonrisas, coqueteos, chupaba mis labios para intentar distraerlo pero estaba tan absorto en la pintura; mas no me incomodó, Mateo me estaba siendo infiel conmigo misma, que sensual se ve un hombre sin camisa y pintando, un hombre que en verdad es un hombre.
Derepente dijo:

Mateo: Listo!!! Pintura terminada.
Fanya: Ya? Quiero verla!!!
Mateo: No, todavía no. Le falta otra cara, quiero que vuelvas a posar para mí cuando te lo pida, por favor.
Fanya: Aah, ok, claro; muero de la ansiedad. Fué muy sexy verte pintarme.
Mateo: Es más sexy saber que desnudaste algo más que tu cuerpo.
Fanya: Me conoces tan bien y en tan poco tiempo.
Mateo: Esque estaba todo predestinado.

Y me besó, me llevó a su cama, un colchón que estaba puesto directamente en el suelo, con sábanas sin tender blancas y todo lo hippie que era me encendió aún más y ya estando desnuda, le bajé con los dientes el cierre y le quité el pantalón, se recostó en la cama casi dispuesto a que yo hiciera con él lo que se me antojase, pero nos entregamos y nos dimos la misma cantidad de placer toda la noche.
Muchas veces te he contado lo bien que se siente hacer el amor o tener sexo, pero con Mateo no era sexo, era algo más sublime, todo su cuerpo se tejió al mío, sus manos sabían leerme, y me besaba dónde yo lo quería sin haber dicho nada, le dí el mejor sexo oral de su vida, y aunque era casi imposible meter todo su pene a mi boca, hice gala de mis trucos de magia y me sentía como David Copperfield tragando espadas.
Lo maté de placer, como el me dejó satisfecha, cansada y casi en estado de coma, con medio cuerpo en el suelo, y mis ojos viendo nada; sólo estaba ahí, junto a él; amándolo y sabiendo que me había amado como nadie. Al menos no alguien que recuerde rápidamente y si en cinco segundos no viene ningun nombre a la mente, es que no fué relevante.
Miré su reloj con grandes números rojos y eran las 5:27 de la madrugada; cuando sentí su cuerpo acercarse al mío; sus brazos rodeandome, no se en qué momento, entre besos y caricias volvió a penetrarme, yo sólo le pedía más, mientras Mateo me decía cosas hermosas al oído; me puse boca abajo y sentí su pecho en mi espalda, sus vellos en mi piel me erizaron hasta el último poro, su calor despertaba mi hambre, mi sed de él y de su forma de amarme, me volví adicta a su piel; y la única manera de quitarme esa adicción era haciendo el amor otra vez.

Me llevó a mi departamento a las once de la mañana, me dolían las rodillas y los brazos, sentía como si hibiese escalado el Everest, y al mirarlo muy detenidamente,mientras él esperaba a verme entrar a mi edificio, comprendí que Mateo era más grande que la montaña mas alta del mundo, él es el hombre que amo. Es un artista y tiene la sensibilidad del cristal al toque del fuego.

Hemos estado saliendo como un par de tórtolos; fuimos a ver una película de amor al cine y casi nos corren del lugar pues pusimos mas candela a la sala de cine que la película que la gente se suponía debía ver; me volvió a llevar a cenar, y es que es tan poco común, hace cosas inusuales, es un romántico clasico postmodernista y al mismo tiempo parece venir del futuro, me hace cosas que nadie me había hecho, tanto al cuerpo como al corazón; me llevó otra vez a su casa y me cocinó un salmón delicioso, me volvió a llevar a su cama y me hizo el amor tiernamente; simplemente no pude fingir y me olvidé de todas mis tácticas y jugarretas de la mujer feminista pues hay dos lugares en los cuales soy una mala actriz: en la cama y en la cocina.

Ya le había dicho que lo amaba pero se lo volví a decir con lágrimas de alegría en los ojos; se siente tan bien sentir tan vivo el corazón y sabiendo que aún sobrevive la capacidad de amar despues de tantas guerras y postheridas.

Hoy me pidió que fuera a su casa; estoy tan emocionada, no va a poder venir por mí, me dijo que me preparó una sorpresa; y aunque echo a volar la imaginación sé que Mateo superará por mucho mis expectativas.
Mírame, soy una tonta enamorada, llevo toda la mañana escuchando las canciones de Laura Pausini, ay la amo, esa mujer es como yo, obvio no tengo esa voz pero, a ella le encanta enamorarse y conocer hombres para escribir esas canciones que te llegan al alma, quisiera tener su boz para cantarle a Mateo "Víveme", quiero hacer todas las cosas las cuales no he hecho o que nunca haría, es que quiero obtener resultados diferentes.

Dios!!!! No me había dado cuenta de lo tarde que es. Y ya estoy lista para atacar. Jajaja. Qué nerviosa estoy. No lo niego.

Ay, viene un taxi desocupado! Disculpe señor, si podría llevarme por favor a la calle Mazaryk en Polanco.
Chofer: Claro señorita, suba, buenas tardes.
Fanya: Buenas tardes. Que calor pese a que ya esta anocheciendo.
Chofer: Y supuestamente está comenzaodo, tendremos un verano muy loco.
Fanya: Sí, pero igual y será muy divertido.

No puedo dejar de pensar en Mateo, quiero amanecer a su lado todos los días, quiero llevarle el desayuno a la cama, quiero ser la mujer que le presente a todos sus amigos elitistas y artistas, quiero ser la mujer con la cual quiera tener una vida, no sólo que vivamos la vida, quiero tener una vida con él, y aunque no sé leer bien su mente pues no se deja, sé que quizá ha pensado lo mismo.
El amor es un riesgo; es como tirarse de un avión en paracaídas, y me siento como drogada, me siento...

Chofer: Ya llegamos señorita, usté digame en donde la dejo.
Fanya: Aquí está bien, muchas gracias, cuanto le debo?

Pues aquí estoy, frente a su casa, pero todo se ve oscuro... La puerta está abierta, huele a incienso, uhmmm, Mateo, qué tramaste? jajaaj, tiene velas endendidas, muchas velas (ay espero no me resulte como Leando el modelo italiano que quedó como Narciso prendado de la silueta de su cuerpo dibujada en la pared por culpa de las velas); hay muchos velos y encaje colgando como cortinas por toda la casa, que romantico, que visionario; es un artista hasta para amar.
Ya ví su sombra, está desnudo, me iré desnudando entonces... Oh, ya ví otra sombra, esa no soy yo....

Mateo: Fanyaaa!!! Ya llegaste.
Fanya: Quieres decirme por favor que sucede aquí? Quien es ésta?
Mateo: Ella es mi agente, se llama Estefanía.
Estefanía: Hola Fa...
Fanya: Tú chinga a tu madre, estúpida... Mateo, qué es todo ésto... Por qué estás pintando o vas a pintar, ya cojiste con Estefanía no? La pintaste, por qué estan desnudos?
Mateo: Calma, calma, muchas preguntas mujer, no, no pinté a Estefanía y aunque ya tuvimos sexo estabamos espérandote porque quiero pintarte. No llores.
Fanya: Esque no entiendo qué estas haciendo. Por qué me estás haciendo esto?
Mateo: Mira a tu alrededor, mira las pinturas, son parte de la nueva colección, mira las pinturas, no son geniales? Miralas bien, mira las caras, mira, gritan emociones, sentimientos vivos... Mírate, esa pintura grande eres tú...
Fanya: Qué tiene que ver todo esto conmigo?
Mateo: Estoy harto de que me llamen pintor banal y que mi obra es demasiado superficial; mira, ahora ningun jodido crítico dirá que mi obra, que mi colección es superficial, banal o que no tiene sentido. Mira tu rostro, tus ojos, pude pintar amor en el lienzo. Pude pintar amor y dolor y ambos estan impregnados es la misma pintura, son dos caras de la modena, de la vida.
Fanya: No entiendo nada y no entiendo tus pinturas...
Mateo: No importa, es de esperarse de tí, pero he preparado esta colección desde hace mas de seis meses y el tuyo es el retrato principal de la colección, la cual Estefanía ya ha podido promover muy bien por todas las galerias y museos del país, igual y llegaremos a París.
Fanya: Pintas primero a tus conquistas, haces que se enamoren de tí y luego les rompes el corazón para poder pintarlas así como estoy yo? Entonces nunca me amaste?
Mateo: No lo tomes así Fanya, piensa que es amor al arte.
Fanya: Tú no haces arte. Y eres el hombre más desgraciado que he conocido en toda mi vida, te amo, te amé, a quien le miento, te amo, y me duele horrible esto que me estas haciendo.... Déja de pintarme imbécil y escuchame bien: EN PRIMER LUGAR SI NO QUIERES QUE TE LLAMEN BANAL O MEDIOCRE NO HAGAS COSAS BANALES Y MEDIOCRES, TODO TU SER TRANSPIRA MEDIOCRIDAD, NO ERES UN ARTISTA, ERES UN INÚTIL QUE SEGURO HEREDÓ EL DINERO DE SUS PADRES O ABUELOS Y NO SABES HACER OTRA COSA EN TU VIDA MAS QUE USAR A LA GENTE, A LAS TORPES COMO YO. PUEDO NO SABER DE ARTE PERO SI CONOZCO LA MEDIOCRIDAD Y ESA ERES TÚ.
Estefanía: Te equivocas, ésta nueva colección de pinturas ha generado muy buenos comentarios y la expectativa es mucha pero el trabajo de Mateo superará todo.
Fanya: A caso estoy hablando contigo pedazo de estiercol mal cocido? Adios Mateo, de veras, que decepción....
Estefania: No llores nena.


Qué fué todo eso?
Por favor puede alguien explicarme...... No me ama, nunca me amó....


Qué voy a hacer...??? Oh Dios, quiero que me trague la tierra....



(Continuará)...



Escrito por Fer Irigoyen.
Una confesión semanal de Fanya, la exhibicionista desempleada.
(c)2010



Bookmark and Share