CONFESIONES DE UNA EXHIBICIONISTA DESEMPLEADA: TE AMO.
Posted by Fer Irigoyen on Saturday, May 1, 2010 Under: FANYA
Hoy me desperté a las tres de la tarde. Llevo despertándome tarde desde hace una semana. Día tras día se ha convertido en una agonía, las cosas que parecían divertidas derepente dejaron de serlo, pero todo tiene una razón y es algo de lo que quisiera platicarte.
Estuve saliendo durante los últimos cuatro meses con un hombre maravilloso; el sueño de toda mujer, con el cual todas quieren casarse, tener hijos y presentarlo con sus padres, no importa el órden de las cosas; lo único que importa es que es un hombre excepcional y que quieres tenerlo para siempre contigo. Sin embargo ese no era mi caso.
Su nombre es Demian, tiene 30 años y es profesionista, tiene su casa en las Lomas y un auto último modelo, de lujo; la vida con él era un lujo. Dejé de sufrir de hambre y aunque no soy adicta a la comida, disfruté otra véz de delicias y manjares internacionales que había dejado de disfrutar.
Recuerdo cuando me dió el primer beso. También me llevó a Aspen, puso su mano entre mis pechos y los apretó como si estuviese haciendo naranjada; me miró y dijo: -Te amo. En ese momento no supe cómo reaccionar y lo besé de la manera más salvaje que sabía, entonces me llevo casi arrastrándome a la habitación del hotel, que era como un mini palacio, no es que no estoy acostumbrada a esas cosas, es sólo que ya las echaba de menos.
Yo en la cama y el quitandose todas las capas de ropa que tenía encima, fué un momento muy erótico, se bajó los pantalones, se quitó la ropa interior (era nuestra primera vez teniendo sexo entre nosotros obvio) y su pene tenía un buen tamaño como para complacer mis exigencias.
Sin embargo su pene no estaba nada duro, semi despierto; cómo a alguien que despiertas a las seis de la mañana para que se vaya a trabajar; y me sentí incomoda mas intercambio la penetración por besos y caricias tiernas las cuales me hicieron pensar en lo hermosa que estaba decorada la habitación y que en dónde había dejado mis zapatos Gucci que Demian me había comprado el día anterior.
Sí. El sexo con Demian fué lo más aburrido y frustrante que he vivido en toda mi vida y sé que él lo notó y aunque no dijo nada, al amanecer quiso compensarme comprándome casi toda la tienda de Chanel y Dior; el aceptar todos los regalos me hizo sentir como una prostituta de lujo, pero después comprendí que me lo merecía por haber accedido a abrir las piernas y no haber recibido la recompensa que toda mujer espera recibir cuando hace eso.
Llegamos a México la tarde de un Domingo y nos recibió en el aereopuerto un amigo de Demian, un sexy tenista llamado Armando; si has visto a Rafael Nadal y después ves a Armando pensarás que Nadal es un engendro amorfo y sin personalidad. Armando era el diablo vestido de sexualidad gritando por los poros: Quiero hacertelo aquí y ahora, te lo meteré hasta el fondo y que me supliques por más!.
No exageré. En verdad pude traducir sus miradas, la manera en la que hablaba y presumía sus últimas aventuras con putas árabes y rameras hollywoodenses, pretendiéndo antojarmelo o que me haría sentir menos y que a la menor provocación yo abiriría mi boca y me comería toda su polla. Armando es un hombre de mundo al igual que Demian, pero son como el bueno y el malo; el bueno que huele a colonia y está siempre fresco, que usa pañuelo en el traje con su nombre bordado a la manera antigua y el malo tiene esa barba de tres días que tanto me derrite y huele a tabaco, mira y cuando sientes la mirada, en ese momento puedes imaginar (saboreando al mismo tiempo) la manera en la que te pondrá de cuatro patas y te hará sentir todo su ser muy por dentro.
Nos fuimos el Martes a la hacienda de la familia de Demian, cerca de Morelos; un lugar bello listo para disfrutar, lleno de naturaleza pero un poco aburrido para mi gusto.
Yo estaba agotada del viaje y fuí a recostarme un rato; Demian había ido con su padre y su hermano a montar a caballo y Armando se había quedado a seleccionar el vino con el cual cenaríamos, pero todo lo que cenaríamos (al menos el y yo) sería el placer más pecaminoso y mortal que he sentido palpitar en el fondo de mi ser.
Armando entró a la habitación, y había mucho aire, las cortinas parecían danzar al rededor de él, toda la habitación estaba decorada al estilo rústico y se prestaba para cosas rudas. Abrí mis ojos y noté inmediatamente un cuerpo de pie observándome, cuando pude enfocar la vista y un poco exhaltada ví que era Armando, me sonrió y me pidió de por favor que le prestara mis nalgas, que las quería acariciar; que eran de las nalgas más bellas que había visto sin ver aún y que no quería quedarse con las ganas.
Yo le dije que no, pero no porque no quisiera sino porque no sabía exactamente dónde estaba Demian.
Armando me explicó que habían ido a cabalgar y que después que irían a un rancho vecino a ver un caballo que les habían ofrecido; entonces me levanté de la cama y me asomé por las ventanas y en ese inmenso lugar parecía no haber ni una sola alma. Me acerqué a Armando que estaba sentado en la orilla de la cama y me tomó por la cadera, me meció suavemente, parecía guitarrista, al menos comenzó acariciándome como Lenny Kravitz toca su guitarra, y comenzó a hacer gestos que hacían que me humedeciera, rozaba su dedo desde mi cuello hasta mi pubis, y frobada suavemente sus labios en mi piel, me abrazó con sus fuertes brazos; me quité el vestidito campirano que tenía y Armando pegó su rostro en mi vientre, y respiró, exhaló, sentí su aliento tibio en mi piel, y mis poros reaccionaron rápidamente. No habíamos llegado a mucho, eran sólo caricias y un tipo de baile, lento, muy íntimo y prohibido, cuando abrí los ojos y miré a una de las ventanas ví a una de las sirvientas de la hacienda que nos estaba observando más complacida que atónita o asustada y le guiñé un ojo, me mordí suavemente el labio y comencé a besar a Armando; entonces me puse encima suyo y él sintió con sus dedos lo húmeda que yo ya me encontraba; me senté suavemente en su pene enorme y erecto, duro como si fuese de piedra, y comencé a moverme hacia adelante y atrás, recordé mis clases de belly dance e hice magia, le estrujaba, me contraía, lo hacía fuerte y despacio, movía todo mi cuerpo como una serpiente en el desierto, mientras Armango gemía de placer, yo miraba hacía atrás y veía a la muchachita en la ventana, mirándonos con avidéz y curiosidad, le sonreía de manera que podía imaginarla lamiendo mis senos, los cuales ya estaba acariciando Armando, y me abrazó yo estando montada en él y con el abrazo sentí que me robó el aliento, me puso boca arriba y levantó mis nalgas y acariciando mis piernas me penetró tan profundo y tan deliciosamente que ví estrellas verdes, unicornios rosas y soles de terciopelo; ahora él tenía el control y me estaba volviendo adicta a la forma como me estaba haciendo suya, cogiendome o haciendome el amor aunque no era amor, era fuego; era pasión. Armando se estaba incendiando adentro de mí y yo no quería que nada ni nadie apagara las llamas.
Tuvimos sexo en todas las posiciones que puedas imaginar; las cuales la muchachita supongo que aprendió, y cómo me calentaba saber que alguien nos veía, me hacía mojarme más y sudar. Armando se vino y yo me vine, ambos al mismo tiempo, era una hazaña que pocas veces había logrado con cualquiera de mis amantes, y acabamos cansados, bañados de sudor, yo bañada de él; qué sexy es un hombre cuando está a punto de venirse, parece morir o entrar en otra dimensión, sus gestos y gemidos, el palpitar de su corazón y la velocidad de sus arremetidas, todo cambia, y todo eso me excita, me excita que les excite terminar en mi boca, no siempre es un sabor agradable pero para eso tengo recetas infalibles. Casi puedo crear sabores, nutella, miel y hasta de mermelada de chabacano.
Armando se quedó encima de mí y yo le acaricié la espalda, cuando recordé a la muchachita miré y ya no estaba, Armando me besó y me dijo que yo había sido la mejor amante que había tenido. Sí. Usó la palabra "amante" y no quería ser la amante de nadie, no porque fuese pudorosa sino porque las amantes pocas veces merecen los beneficios de los que gozan y yo quiero merecerlo todo.
Dos días despues hable con Demian y le dije que no quería estar más ya con él, y Demian lloró, me suplicó y me volvió a decir que me amaba; yo le dije que no había nada entre nosotros y puedo jurar que escuché su corazón romperse como un vaso de cristal sonaría al romperse en medio de una iglesia (que me bese en la boca Andrea Legarreta antes de que yo ponga el pié en una iglesia).
Me fuí y fingí hacerlo en un taxi que solicité por teléfono; el taxista me dejó a media carretera y entonces apareció en su auto deportivo Armando, con sus jeans y una camisa que dibujaba la exquisitez de su cuerpo.
Me subí al auto y nos perdimos en el camino, y en la nada a plena oscuridad, volvimos a hacer el amor, la ténue luz de la luna dibujaba su silueta sobre la mía y mientras más me penetraba, más sentía que el cielo se abría para mí esa noche estrellada, pero en ese momento lo último que pretendía ser era una astróloga, Armando me hacía sentir como si su pene fuese lava y yo agua; nos fusionábamos de tal manera que su carne y la mía fueron una sola.
Y pasaron varios días y tal vez hasta semanas; Armando y yo estabamos perdidos del mundo, eramos libres, eramos como un caballo que nadie puede domar.
Una tarde mientras se la mamaba, el me miró fijamente a los ojos y yo lo miré, entonces me sonrío tiernamente, y pensé que me había equivocado al juzgarlo y etiquetarlo como el típico sexy don juan; Abrí mi bocota pero ésta vez no para introducir su pene sino para decirle: -TE AMO.
Y al momento de decirlo, lo creí y lo sentí; pero la emoción duró poco ya que Armando la mató diciendome: -Ok, contínúa, chupa de arriba hacia abajo, anda mujer!.
Estás de acuerdo que deberían de linchar a las personas que no valoran un "te amo"?
Su "ok" no es lo que una espera escuchar despues de caer en el estado más vulnerable del ser humano como lo es el enamoramiento; en ese momento se murió también mi líbido y aunque Armando quiso volver a encenderme ahora él introduciendo su lengúa en mí como si yo fuese un ojo de agua en el desierto, nada pudo revivirme en ese momento; mis ojos por fuera estaban secos, pero por dentro lloraba, como no lo había hecho en años.
Y cuando me quedé sola en un cuarto de hotel en un pueblo de Jalisco, me miré al espejo y ahora sí mis lágrimas surgieron muchas e imparables. Sabes por qué lloraba? No por la reacción tan poco satisfactoria de Armando a mi "te amo", sino porque me dí cuenta que había cometido un grave error al dejar a Demian por él. Dejé a un hombre bueno que me amaba y al cual traté como el hombre malo me trató a mí; evadimos algo tan bello como el amor con sexo.
Estoy jodida y ésta vez yo solita me chingué. Me siento la mujer más estúpida del planeta, dejé al amor por un buen pedazo de carne, puedo arrepentirme de ello toda la vida pero eso no cambiará el hecho de que quizá había ya encontrado mi final felíz; pues desde que recuerdo, siempre he querido casarme y sí, aunque soy una mujer de mente abierta, quiero tener una familia y vivir en una casa con un enorme jardin y jugar con las mascotas de mis hijos... Simplemente quiero lo que toda mujer quiere, mas quizá éste no era mi final felíz ya que aunque parezca un albúr cosmico, no ha llegado la hora de mi final, para bien o para mal sigo soltera, tengo edad aún para mantener fresca la plantita de la esperanza. Es ahora que extraño las manos de Demian, sus dedos me conocieron mejor que nadie, porque nunca me manosearon; me acariciaron, charlaron con mis poros; si un hombre sacrifica su placer por satisfacer el placer de la pareja es que ese hombre vale más que cualquiera que te haya hecho gritar de gozo y despues haya desaparecido.
Cuando busqué a Demian en su casa de Las Lomas para hablar con él ya era demasiado tarde, ya sabía que durante casi un mes estuve vagando con Armando por el país y fornicando en todos los lugares habidos y por haber.
No se mostró rencoroso ni me miró feo, pero sí me miró de una forma que me hizo desear que lo hubiese hecho con asco, y es que me miró con lástima, había decepción en sus ojos hermosos, y me recordó que yo tomé mi decisión y que aunque le costó mucho esfuerzo, ya había podido continuar con su vida sin contemplarse viviendo conmigo.
De repente me vi sóla en una calle donde no conocía a nadie y no sé cuantas cuadras había caminado sin recordar qué invadía mi cabeza.
No he sabido nada de Armando, no me ha llamado y no tengo ningun mensaje (deseable) en el buzón de voz , y así me dí cuenta de lo sola que estoy, de que no tengo un empleo y que pasa el tiempo y que algún día me haré vieja si es que llego a vieja y moriré devorada por los perros callejeros (si es que se les apetece clavarme el diente) sin glamour pero sobretodo sin amor.
Hoy me desperté a las tres de la tarde, ya te dije eso? Es que quisiera dormir todo el día o que la última botella de vodka que me queda me hiciera vivir en un mundo donde todo me es perfecto.
Sí, estoy triste aunque... Oh Dios mío, Armando me está llamando...!!! Le contesto? Qué le digo? Ay! éste celular vibra más que yo cuando estoy excitada, no siento mariposas, pero cómo me prende pensar en Armando...
- Bueno?, Hola Armando... Muy bien y tú? No, éste Sábado que viene estoy libre, claro, sería muy grato verte de nuevo; cómo? es que no escuché, hay mucha interferencia; quieres que asista a tu boda? Te vas a casar!? Con quien!? Oh, supongo que ella y su familia tienen mucho dinero verdad? aunque eso no te interesa; no podré asistir a tu boda porque acabo de recordar que ese día tengo cita con mi ginecólogo, pero antes de que colguemos respóndeme honestamente a ésta pregunta: Qué fuí para tí todo el tiempo que estuvimos juntos?..... Guau! Adiós pendejo.
Fuí un retiro espiritual? Con quien carajos estuve cogiendo? Con el Dalai Mama!!!?? Dá igual, Demian me amó y quizá ya no me ama y Armando nunca me amo y tal vez nunca amará a nadie más excepto a sí mismo.
Esta noche promete muchas cosas buenas y mi amiga Mónica me invitó a ir a la inauguración de un lugarcito muy íntimo y fashion; me contó que el dueño parece estar disponible y es algo que debemos de averiguar o no?
En cuestiones de sexo, placer, dicha, felicidad y sus sinónimos, se vale todos los medios de investigación con tal de obtener los resultados más certeros (y divertidos)
Y no, no creo volver a decir "te amo", pues lo dije sólo por instinto. Y en la batalla de los sentidos contra los instintos, es como poner a boxear a la vagina y al corazón; no sé quien va a ganar el primer round ni el segundo, pero oh cómo es que me encanta sentir esos ganchos y no precisamente al hígado y sin réferi por favor.

Escrito por Fer Irigoyen.
Una confesión semanal de Fanya, la exhibicionista desempleada.
(c)2010
Estuve saliendo durante los últimos cuatro meses con un hombre maravilloso; el sueño de toda mujer, con el cual todas quieren casarse, tener hijos y presentarlo con sus padres, no importa el órden de las cosas; lo único que importa es que es un hombre excepcional y que quieres tenerlo para siempre contigo. Sin embargo ese no era mi caso.
Su nombre es Demian, tiene 30 años y es profesionista, tiene su casa en las Lomas y un auto último modelo, de lujo; la vida con él era un lujo. Dejé de sufrir de hambre y aunque no soy adicta a la comida, disfruté otra véz de delicias y manjares internacionales que había dejado de disfrutar.
Recuerdo cuando me dió el primer beso. También me llevó a Aspen, puso su mano entre mis pechos y los apretó como si estuviese haciendo naranjada; me miró y dijo: -Te amo. En ese momento no supe cómo reaccionar y lo besé de la manera más salvaje que sabía, entonces me llevo casi arrastrándome a la habitación del hotel, que era como un mini palacio, no es que no estoy acostumbrada a esas cosas, es sólo que ya las echaba de menos.
Yo en la cama y el quitandose todas las capas de ropa que tenía encima, fué un momento muy erótico, se bajó los pantalones, se quitó la ropa interior (era nuestra primera vez teniendo sexo entre nosotros obvio) y su pene tenía un buen tamaño como para complacer mis exigencias.
Sin embargo su pene no estaba nada duro, semi despierto; cómo a alguien que despiertas a las seis de la mañana para que se vaya a trabajar; y me sentí incomoda mas intercambio la penetración por besos y caricias tiernas las cuales me hicieron pensar en lo hermosa que estaba decorada la habitación y que en dónde había dejado mis zapatos Gucci que Demian me había comprado el día anterior.
Sí. El sexo con Demian fué lo más aburrido y frustrante que he vivido en toda mi vida y sé que él lo notó y aunque no dijo nada, al amanecer quiso compensarme comprándome casi toda la tienda de Chanel y Dior; el aceptar todos los regalos me hizo sentir como una prostituta de lujo, pero después comprendí que me lo merecía por haber accedido a abrir las piernas y no haber recibido la recompensa que toda mujer espera recibir cuando hace eso.
Llegamos a México la tarde de un Domingo y nos recibió en el aereopuerto un amigo de Demian, un sexy tenista llamado Armando; si has visto a Rafael Nadal y después ves a Armando pensarás que Nadal es un engendro amorfo y sin personalidad. Armando era el diablo vestido de sexualidad gritando por los poros: Quiero hacertelo aquí y ahora, te lo meteré hasta el fondo y que me supliques por más!.
No exageré. En verdad pude traducir sus miradas, la manera en la que hablaba y presumía sus últimas aventuras con putas árabes y rameras hollywoodenses, pretendiéndo antojarmelo o que me haría sentir menos y que a la menor provocación yo abiriría mi boca y me comería toda su polla. Armando es un hombre de mundo al igual que Demian, pero son como el bueno y el malo; el bueno que huele a colonia y está siempre fresco, que usa pañuelo en el traje con su nombre bordado a la manera antigua y el malo tiene esa barba de tres días que tanto me derrite y huele a tabaco, mira y cuando sientes la mirada, en ese momento puedes imaginar (saboreando al mismo tiempo) la manera en la que te pondrá de cuatro patas y te hará sentir todo su ser muy por dentro.
Nos fuimos el Martes a la hacienda de la familia de Demian, cerca de Morelos; un lugar bello listo para disfrutar, lleno de naturaleza pero un poco aburrido para mi gusto.
Yo estaba agotada del viaje y fuí a recostarme un rato; Demian había ido con su padre y su hermano a montar a caballo y Armando se había quedado a seleccionar el vino con el cual cenaríamos, pero todo lo que cenaríamos (al menos el y yo) sería el placer más pecaminoso y mortal que he sentido palpitar en el fondo de mi ser.
Armando entró a la habitación, y había mucho aire, las cortinas parecían danzar al rededor de él, toda la habitación estaba decorada al estilo rústico y se prestaba para cosas rudas. Abrí mis ojos y noté inmediatamente un cuerpo de pie observándome, cuando pude enfocar la vista y un poco exhaltada ví que era Armando, me sonrió y me pidió de por favor que le prestara mis nalgas, que las quería acariciar; que eran de las nalgas más bellas que había visto sin ver aún y que no quería quedarse con las ganas.
Yo le dije que no, pero no porque no quisiera sino porque no sabía exactamente dónde estaba Demian.
Armando me explicó que habían ido a cabalgar y que después que irían a un rancho vecino a ver un caballo que les habían ofrecido; entonces me levanté de la cama y me asomé por las ventanas y en ese inmenso lugar parecía no haber ni una sola alma. Me acerqué a Armando que estaba sentado en la orilla de la cama y me tomó por la cadera, me meció suavemente, parecía guitarrista, al menos comenzó acariciándome como Lenny Kravitz toca su guitarra, y comenzó a hacer gestos que hacían que me humedeciera, rozaba su dedo desde mi cuello hasta mi pubis, y frobada suavemente sus labios en mi piel, me abrazó con sus fuertes brazos; me quité el vestidito campirano que tenía y Armando pegó su rostro en mi vientre, y respiró, exhaló, sentí su aliento tibio en mi piel, y mis poros reaccionaron rápidamente. No habíamos llegado a mucho, eran sólo caricias y un tipo de baile, lento, muy íntimo y prohibido, cuando abrí los ojos y miré a una de las ventanas ví a una de las sirvientas de la hacienda que nos estaba observando más complacida que atónita o asustada y le guiñé un ojo, me mordí suavemente el labio y comencé a besar a Armando; entonces me puse encima suyo y él sintió con sus dedos lo húmeda que yo ya me encontraba; me senté suavemente en su pene enorme y erecto, duro como si fuese de piedra, y comencé a moverme hacia adelante y atrás, recordé mis clases de belly dance e hice magia, le estrujaba, me contraía, lo hacía fuerte y despacio, movía todo mi cuerpo como una serpiente en el desierto, mientras Armango gemía de placer, yo miraba hacía atrás y veía a la muchachita en la ventana, mirándonos con avidéz y curiosidad, le sonreía de manera que podía imaginarla lamiendo mis senos, los cuales ya estaba acariciando Armando, y me abrazó yo estando montada en él y con el abrazo sentí que me robó el aliento, me puso boca arriba y levantó mis nalgas y acariciando mis piernas me penetró tan profundo y tan deliciosamente que ví estrellas verdes, unicornios rosas y soles de terciopelo; ahora él tenía el control y me estaba volviendo adicta a la forma como me estaba haciendo suya, cogiendome o haciendome el amor aunque no era amor, era fuego; era pasión. Armando se estaba incendiando adentro de mí y yo no quería que nada ni nadie apagara las llamas.
Tuvimos sexo en todas las posiciones que puedas imaginar; las cuales la muchachita supongo que aprendió, y cómo me calentaba saber que alguien nos veía, me hacía mojarme más y sudar. Armando se vino y yo me vine, ambos al mismo tiempo, era una hazaña que pocas veces había logrado con cualquiera de mis amantes, y acabamos cansados, bañados de sudor, yo bañada de él; qué sexy es un hombre cuando está a punto de venirse, parece morir o entrar en otra dimensión, sus gestos y gemidos, el palpitar de su corazón y la velocidad de sus arremetidas, todo cambia, y todo eso me excita, me excita que les excite terminar en mi boca, no siempre es un sabor agradable pero para eso tengo recetas infalibles. Casi puedo crear sabores, nutella, miel y hasta de mermelada de chabacano.
Armando se quedó encima de mí y yo le acaricié la espalda, cuando recordé a la muchachita miré y ya no estaba, Armando me besó y me dijo que yo había sido la mejor amante que había tenido. Sí. Usó la palabra "amante" y no quería ser la amante de nadie, no porque fuese pudorosa sino porque las amantes pocas veces merecen los beneficios de los que gozan y yo quiero merecerlo todo.
Dos días despues hable con Demian y le dije que no quería estar más ya con él, y Demian lloró, me suplicó y me volvió a decir que me amaba; yo le dije que no había nada entre nosotros y puedo jurar que escuché su corazón romperse como un vaso de cristal sonaría al romperse en medio de una iglesia (que me bese en la boca Andrea Legarreta antes de que yo ponga el pié en una iglesia).
Me fuí y fingí hacerlo en un taxi que solicité por teléfono; el taxista me dejó a media carretera y entonces apareció en su auto deportivo Armando, con sus jeans y una camisa que dibujaba la exquisitez de su cuerpo.
Me subí al auto y nos perdimos en el camino, y en la nada a plena oscuridad, volvimos a hacer el amor, la ténue luz de la luna dibujaba su silueta sobre la mía y mientras más me penetraba, más sentía que el cielo se abría para mí esa noche estrellada, pero en ese momento lo último que pretendía ser era una astróloga, Armando me hacía sentir como si su pene fuese lava y yo agua; nos fusionábamos de tal manera que su carne y la mía fueron una sola.
Y pasaron varios días y tal vez hasta semanas; Armando y yo estabamos perdidos del mundo, eramos libres, eramos como un caballo que nadie puede domar.
Una tarde mientras se la mamaba, el me miró fijamente a los ojos y yo lo miré, entonces me sonrío tiernamente, y pensé que me había equivocado al juzgarlo y etiquetarlo como el típico sexy don juan; Abrí mi bocota pero ésta vez no para introducir su pene sino para decirle: -TE AMO.
Y al momento de decirlo, lo creí y lo sentí; pero la emoción duró poco ya que Armando la mató diciendome: -Ok, contínúa, chupa de arriba hacia abajo, anda mujer!.
Estás de acuerdo que deberían de linchar a las personas que no valoran un "te amo"?
Su "ok" no es lo que una espera escuchar despues de caer en el estado más vulnerable del ser humano como lo es el enamoramiento; en ese momento se murió también mi líbido y aunque Armando quiso volver a encenderme ahora él introduciendo su lengúa en mí como si yo fuese un ojo de agua en el desierto, nada pudo revivirme en ese momento; mis ojos por fuera estaban secos, pero por dentro lloraba, como no lo había hecho en años.
Y cuando me quedé sola en un cuarto de hotel en un pueblo de Jalisco, me miré al espejo y ahora sí mis lágrimas surgieron muchas e imparables. Sabes por qué lloraba? No por la reacción tan poco satisfactoria de Armando a mi "te amo", sino porque me dí cuenta que había cometido un grave error al dejar a Demian por él. Dejé a un hombre bueno que me amaba y al cual traté como el hombre malo me trató a mí; evadimos algo tan bello como el amor con sexo.
Estoy jodida y ésta vez yo solita me chingué. Me siento la mujer más estúpida del planeta, dejé al amor por un buen pedazo de carne, puedo arrepentirme de ello toda la vida pero eso no cambiará el hecho de que quizá había ya encontrado mi final felíz; pues desde que recuerdo, siempre he querido casarme y sí, aunque soy una mujer de mente abierta, quiero tener una familia y vivir en una casa con un enorme jardin y jugar con las mascotas de mis hijos... Simplemente quiero lo que toda mujer quiere, mas quizá éste no era mi final felíz ya que aunque parezca un albúr cosmico, no ha llegado la hora de mi final, para bien o para mal sigo soltera, tengo edad aún para mantener fresca la plantita de la esperanza. Es ahora que extraño las manos de Demian, sus dedos me conocieron mejor que nadie, porque nunca me manosearon; me acariciaron, charlaron con mis poros; si un hombre sacrifica su placer por satisfacer el placer de la pareja es que ese hombre vale más que cualquiera que te haya hecho gritar de gozo y despues haya desaparecido.
Cuando busqué a Demian en su casa de Las Lomas para hablar con él ya era demasiado tarde, ya sabía que durante casi un mes estuve vagando con Armando por el país y fornicando en todos los lugares habidos y por haber.
No se mostró rencoroso ni me miró feo, pero sí me miró de una forma que me hizo desear que lo hubiese hecho con asco, y es que me miró con lástima, había decepción en sus ojos hermosos, y me recordó que yo tomé mi decisión y que aunque le costó mucho esfuerzo, ya había podido continuar con su vida sin contemplarse viviendo conmigo.
De repente me vi sóla en una calle donde no conocía a nadie y no sé cuantas cuadras había caminado sin recordar qué invadía mi cabeza.
No he sabido nada de Armando, no me ha llamado y no tengo ningun mensaje (deseable) en el buzón de voz , y así me dí cuenta de lo sola que estoy, de que no tengo un empleo y que pasa el tiempo y que algún día me haré vieja si es que llego a vieja y moriré devorada por los perros callejeros (si es que se les apetece clavarme el diente) sin glamour pero sobretodo sin amor.
Hoy me desperté a las tres de la tarde, ya te dije eso? Es que quisiera dormir todo el día o que la última botella de vodka que me queda me hiciera vivir en un mundo donde todo me es perfecto.
Sí, estoy triste aunque... Oh Dios mío, Armando me está llamando...!!! Le contesto? Qué le digo? Ay! éste celular vibra más que yo cuando estoy excitada, no siento mariposas, pero cómo me prende pensar en Armando...
- Bueno?, Hola Armando... Muy bien y tú? No, éste Sábado que viene estoy libre, claro, sería muy grato verte de nuevo; cómo? es que no escuché, hay mucha interferencia; quieres que asista a tu boda? Te vas a casar!? Con quien!? Oh, supongo que ella y su familia tienen mucho dinero verdad? aunque eso no te interesa; no podré asistir a tu boda porque acabo de recordar que ese día tengo cita con mi ginecólogo, pero antes de que colguemos respóndeme honestamente a ésta pregunta: Qué fuí para tí todo el tiempo que estuvimos juntos?..... Guau! Adiós pendejo.
Fuí un retiro espiritual? Con quien carajos estuve cogiendo? Con el Dalai Mama!!!?? Dá igual, Demian me amó y quizá ya no me ama y Armando nunca me amo y tal vez nunca amará a nadie más excepto a sí mismo.
Esta noche promete muchas cosas buenas y mi amiga Mónica me invitó a ir a la inauguración de un lugarcito muy íntimo y fashion; me contó que el dueño parece estar disponible y es algo que debemos de averiguar o no?
En cuestiones de sexo, placer, dicha, felicidad y sus sinónimos, se vale todos los medios de investigación con tal de obtener los resultados más certeros (y divertidos)
Y no, no creo volver a decir "te amo", pues lo dije sólo por instinto. Y en la batalla de los sentidos contra los instintos, es como poner a boxear a la vagina y al corazón; no sé quien va a ganar el primer round ni el segundo, pero oh cómo es que me encanta sentir esos ganchos y no precisamente al hígado y sin réferi por favor.

Escrito por Fer Irigoyen.
Una confesión semanal de Fanya, la exhibicionista desempleada.
(c)2010
In : FANYA
Tags: "fanya" "confesiones de una exhibicionista desempleada" "te amo" "sexo" "fer irigoyen"
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