








Para los diseñadores y las grandes marcas el nombre de Kate Moss es sinónimo de éxito, elegancia, sofisticasión y de rebeldía; para nosotros los fotógrafos, Kate Moss es la imagen viviente de la belleza no común, de la belleza que se atrevió a desafiar lo que todos alababan y nombraban como bello; Kate Moss es el ejemplo de ser diferente, de ser hermosa; sinónimo del Ave Fénix, más allá de sus errores como humana que es, Kate Moss escribió historia y desfiando ahora al tiempo, Kate Moss permanece como la segunda modelo mejor pagada en el mundo, sólo detras de Gisele Bundchen.
Los ojos peculiares de Kate, su sensualidad desbordante, su hermoso rostro, su inigualable estilo hacen de Kate la musa de todos los que amamos el mundo de la moda.
Es una mujer ejemplar y como tal debe ser tratada.
Ella es la estrella del rock en la moda, es la que rompe los moldes, es la que puede tener todo un año sabático y reaparecer arrasando con todo su poderío.
Kate y su estatura, sus ojos, su boca, su piel y su manera de caminar en la pasarela la han hecho eterna; definitivamente, quien nace y no hace controversia, simplemente no nació.