Estoy enamorado de una persona que no sabe lo que siento. Le gusta mi amistad y disfruta de mi sentido del humor. Estoy enamorado desde lo más superficial como puede ser su piel, claro, ya que está en su superficie; como amo sus latidos, su respiración y su nombre.
Amo su ser con una sed avasalladora.
Miro sus fotografías y me imagino en ellas, o mas bien imagino que soy lo que hizo que mirara de esa manera a la lente.
Amo su lejana ternuna como las cosas que no conozco. Lo que sé que hace y lo que ignoro.
Amo la ironía de la vida y en como me hizo conocerle.
Es que creo que no lo conozco, porque de hecho no lo he visto aún, pero lo conozco como la palma de mi mano, conozco sus líneas, sus defectos y sus virtudes. He visto a lo lejos el color de su aura y me imagino lo que se ha de sentir su abrazo, que me roba el aliento, que le digo que me tengo que ir y él me dice que me quede, que no me vaya y me invita a a ver las estrellas.

Amo la fantasía, por eso lo amo. Estoy enamorado de alguien que existe pero no aquí y de la manera que no quiero.
Es que soy egoísta, pero me he resignado.
Mi boca nunca besará su boca. Ni me mirará con deseo o me dira: Vida mía, te amo.
Es una telaraña en la cual me enredé pero no me quejo. No me arrepiento.
El no sabe lo vivo que me hace sentir.
Que mi rostro tiene sonrisa diaria porque es como el sol para mí.
El no sabe lo que sé, que somos almas gemelas y leo sus sueños, el se deshoja en mi inspiración.
Solía pensar que este tipo de cosas le ocurrían a los adolescentes, que a mis 26 no viviría lo que estoy viviendo.
Un amor secreto. Un amor incondicional.

Secreto porque si se lo revelo quizá arruinaría lo poco que tengo con él.
Es incondicional porque aunque nunca me de nada estaré siempre a su lado. Le daré el mundo aunque no me lo pida, porque hoy sé que amar es desear la felicidad de ese ser especial, y si su felicidad no es conmigo (aunque no lo sepa aún) yo seré feliz y seguirá mi corazón latiendo por y para él.

Al final del día, la humanidad se reduce a una sóla persona. A él.
En sus brazos quisiera vivir el resto de mis días.
A caso es mucho pedir?
A veces podemos pensar que lo tenemos todo, y tal vez nos falta lo más importante. El amor de un ser que nos quiera como somos; tal y como somos.

Y ahí sigo, deseando oir su voz, creyendo que piensa en mí.

Esque lo amo, sabes; lo amo pese a todo. Es algo que no cambiará.



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